Abrahám Emilio
Emilio.
Florece en pecado en santa semana,
critican las raíces de mis versos,
ese infierno de los cuerpos tan tersos,
obsequiando amor a su cortesana...
y se extingue hoy, tal falla soberana
en los pecados ¡ensueños perversos!
por honra indigna... ¡enemigos adversos!;
Dios ve amor; los hombres ven la mundana.
La corazonada de una novicia,
el amor y celibato en confín,
¡y pobre!... es humana y amar no es malicia.
Florece amor, la señal de caricia,
y se calla un amante parlanchín;
ambos son presos de amor e injusticia.
© Todos los derechos reservados APDAYC-PERU 2016
Queda prohibida la copia de esta poesía, solo será puesta en exhibición para su lectura.
Anthony Acosta Pérez
Última edición: