Hoy partí con la aurora, desnuda de caricias
descalza de esperanzas, aterida de frío
¡ Otra vez esta lluvia inundando mis ojos!
hoy te dejé una rosa, adornando tu olvido.
Ventolera de ausencias ¡que terrible condena!
que congela en el aire la pasión de un gemido
deshace el sortilegio que aunaba nuestros versos
y le roba a mi noche el envolvente hechizo
son tus rancios recuerdos nostalgias mortecinas
flores secas de ayer que al presente han vencido,
hoy me he ungido en la frente una derrota más
mientras mi corazón detuvo su latido.
Mas el sol me regala de nuevo su tibieza
y han vuelto mis gaviotas con sus alegres gritos,
suavemente las olas van borrando tus huellas
y en mi mar se divisa un horizonte limpio.
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