Susúrrame, amor (Improvisación)
Susúrrame, amor,
preñadas caricias de invierno,
potentes hogueras que prendan fuego,
bajo sábanas de delirios nuestros
en los que me hundiría dichosa entre tus besos.
Recorre con delicia mi cuerpo,
revísteme de pétalos y fragancias,
deshoja mi rosa con todas tus ansias.
¡Amor, ya se agitan nuestras almas!
Viértete cual vino en la copa de estas ganas,
embriágame del poder de ser tu soberana,
jinete de Luna Venusiana.
Cabalgando las riveras de tu cama,
presa del copo de tu mano.
¡Oh…! Bendita bengala.
En la que romperé mil hechizos de Aurora,
encerrados en un “Te amo” de cristalinas horas,
enredadas en mi pelo, en el tuyo
y en estos dos fogosos ombligos
que desean besarse sin reglas ni demoras.
¡Madre del amor hermoso!!, a mí, me dice eso una mujer..., ¡¡¡y me derritooooooooooo!!.
Será una improvisación, como dices, pero ¡por todos los Dioses!, es una improvisación muuuuuuy buena, tanto en su contenido, como en su continente, pues en su registro de poesía libre, está perfectamente compuesta, con la melodía que requiere todo poema, para no ser prosa. Te aplaudo por tu excelente composición, digna, rica, culta, amorosa, deliciosamente sensual, con exquisito vocabulario, que eleva tu poema en espirales de un magnífico y estremecedor lirismo, que arrebata el alma de un varón amante de la poesía y del amor no soez, sino digno y encumbrado.
Tienes mi admiración, hermosa rosa, entrañable amiga, la aurora nos trae la luminosa esencia de tu espíritu de magnífica, digna, y exuberante mujer.
Besos, preciosa flor allende los mares, besos en alas de los v ientos.