Cuéntame cuento
de sueños rotos,
la cerillera
sin sus cerillas
¡que escalofrío!
Que el pato feo,
nunca fue cisne
¡qué desencanto!
Pierde Pinocho a
Pepito grillo
y mientras tanto,
no va a la escuela
y vaga errante
con los muchachos,
y por ganarlos
roba a un anillo
¡pobre Pinocho!
dicen que es carne
de cruel presidio.
Yo soy la bella,
él es la bestia
y cada noche
duermo a su lado,
yo lo amé un día
mas luego supe,
¡quién lo diría!
que era un extraño;
busque su alma
por los almarios
no encontré nada,
perdí la calma
y aquella noche
hallé una caja
en un altillo
con cien poemas
y un duendecillo.
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