DarkButterfly
Poeta fiel al portal
El mar llora.
Mientras se enreda en mi falda
su murmullo plateado
me pide,
me suplica,
que le libere,
que le ayude a salir de allí.
Me explica,
a gritos contenidos
que no sabe nadar,
y que se ahoga en su superficie.
Cada vez que intenta llegar a la orilla
y abrazar las rocas
vuelve atrás,
arrastrado por el hechizo de la luna
que le mantiene en su jaula de cristal,
controlando sus mareas.
Y el mar llora.
Tambien llora la luna,
que me dice
que si ella es
la carcelera del mar
es porque hay cosas
que no pueden ser
que no se pueden juntar,
y que él,
por mucho que lo sueñe,
nunca tendrá los pies en la tierra.
Sus lágrimas
se quedan suspendidas en el cielo
decorando la noche,
y miran coquetas
su reflejo de estrellas
en las olas en calma del mar,
que entre sollozo y sollozo,
se ha quedado dormido
flotando sobre sus aguas.
Mientras se enreda en mi falda
su murmullo plateado
me pide,
me suplica,
que le libere,
que le ayude a salir de allí.
Me explica,
a gritos contenidos
que no sabe nadar,
y que se ahoga en su superficie.
Cada vez que intenta llegar a la orilla
y abrazar las rocas
vuelve atrás,
arrastrado por el hechizo de la luna
que le mantiene en su jaula de cristal,
controlando sus mareas.
Y el mar llora.
Tambien llora la luna,
que me dice
que si ella es
la carcelera del mar
es porque hay cosas
que no pueden ser
que no se pueden juntar,
y que él,
por mucho que lo sueñe,
nunca tendrá los pies en la tierra.
Sus lágrimas
se quedan suspendidas en el cielo
decorando la noche,
y miran coquetas
su reflejo de estrellas
en las olas en calma del mar,
que entre sollozo y sollozo,
se ha quedado dormido
flotando sobre sus aguas.