lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Se estremecen tus pupilas
como pétalos al viento,
cuando me acerco a tu cara,
cuando me acerco a tu aliento.
Y revierte en el silencio
un rumor de caracola
en el que anidan los besos
de tus labios en mi boca.
Cubiertos del mismo cielo,
desnudos hasta la piel,
con la mirada en los ojos,
suspira el amanecer.
Y se agitan tus pupilas
en la cadencia de un beso,
cuando me acerco a tu boca,
cuando me acerco a tu aliento.