Abrahám Emilio
Emilio.
Tócame el corazón,
al lado izquierdo, ¡el esternón!;
hurga el cismo corporal
riega el pecho con caricias,
en súplicas y en lagrimal....
¡ámame sin injusticias!
Tus manos, un estetoscopio imaginario,
ausculta las sinfonías del cardio,
define el sonido de las aurículas,
diferencia el vals de las ventrículos,
éstas son las pequeñas partículas
de los amores de arena en semicírculos.
Toca el corazón, tan mío que fue,
es tuyo el cardio exangüe que no se ve;
y ya siento que no eres la misma
y por ende el corazón está de luto
sin motivo se vuelve un estigma
aquel amor y dolor irresoluto.
Tócame el corazón,
y ámalo con pasión.
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© Todos los derechos reservados APDAYC-PERU 2016
Queda prohibida la copia de esta poesía, solo será puesta en exhibición para su lectura.
Anthony Acosta Pérez
al lado izquierdo, ¡el esternón!;
hurga el cismo corporal
riega el pecho con caricias,
en súplicas y en lagrimal....
¡ámame sin injusticias!
Tus manos, un estetoscopio imaginario,
ausculta las sinfonías del cardio,
define el sonido de las aurículas,
diferencia el vals de las ventrículos,
éstas son las pequeñas partículas
de los amores de arena en semicírculos.
Toca el corazón, tan mío que fue,
es tuyo el cardio exangüe que no se ve;
y ya siento que no eres la misma
y por ende el corazón está de luto
sin motivo se vuelve un estigma
aquel amor y dolor irresoluto.
Tócame el corazón,
y ámalo con pasión.
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© Todos los derechos reservados APDAYC-PERU 2016
Queda prohibida la copia de esta poesía, solo será puesta en exhibición para su lectura.
Anthony Acosta Pérez