Maite Aranguren
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mentiras que son verdades
Ilusiones en sus fauces
Como el mar tras los cristales
Tan solo estrellas fugaces
Palabras que son alquimia
Zahorí del sentimiento
Emboscada de una arritmia
Sin ningún consentimiento
Clandestinas nuestras manos
Diques y vallas que obturan
Encubridores humanos
Son frutos que no maduran
Polígrafos ofuscados
Demencias necesitadas
Biorritmos camuflados
De caricias sepultadas
Anestesia de unas lenguas
Retraídas en su nicho
En pueril exilio menguas
Por pensar que es un capricho
No es la culpa del ajeno
Es de nuestra valentía
Que se convierte en heno
Caminando cada día
Ilusiones en sus fauces
Como el mar tras los cristales
Tan solo estrellas fugaces
Palabras que son alquimia
Zahorí del sentimiento
Emboscada de una arritmia
Sin ningún consentimiento
Clandestinas nuestras manos
Diques y vallas que obturan
Encubridores humanos
Son frutos que no maduran
Polígrafos ofuscados
Demencias necesitadas
Biorritmos camuflados
De caricias sepultadas
Anestesia de unas lenguas
Retraídas en su nicho
En pueril exilio menguas
Por pensar que es un capricho
No es la culpa del ajeno
Es de nuestra valentía
Que se convierte en heno
Caminando cada día
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