Albricias olvidadas

RAMIPOETA

– RAMIRO PONCE ”POETA RAPSODA"
Albricias olvidadas

Comiendo los minutos de impaciencia,
parado en el umbral de la esperanza
recupero del río la mesura.
Mientras llega la noche, triste, mustia,
un árbol me cobija con su sombra,
caen las hoja de un verde opalino
besan el agua, pero el remolino
las traga a su manera que me asombra.
La cimera previene tu llegada
en las gotas de lluvia que se esconden,
en la hidalguía de tu sentimiento;
llegas engalanada cual musa diamantina
sembrando en mi zozobra aljibes de esperanza,
llegas como la ninfa enamorada
a embriagarme de albricias,
que mi alma las tenía ya olvidadas.

Ramiro Ponce P.
 
Albricias olvidadas

Comiendo los minutos de impaciencia,
parado en el umbral de la esperanza
recupero del río la mesura.
Mientras llega la noche, triste, mustia,
un árbol me cobija con su sombra,
caen las hoja de un verde opalino
besan el agua, pero el remolino
las traga a su manera que me asombra.
La cimera previene tu llegada
en las gotas de lluvia que se esconden,
en la hidalguía de tu sentimiento;
llegas engalanada cual musa diamantina
sembrando en mi zozobra aljibes de esperanza,
llegas como la ninfa enamorada
a embriagarme de albricias,
que mi alma las tenía ya olvidadas.

Ramiro Ponce P.


Una agradable lectura, que me eleva en espiral al compás de los sentidos, que tú tan bien narras al amar.
Así fué un placer acompañar tu nueva y bella obra.
Alegre paz Ramiro.
Vidal
 
Bonito poema ,Don Ramiro.Persiguiendo las formas barrocas
consigue darle una brillante belleza.Un saludo de Saturno.
 
en la hidalguía de tu sentimiento;
llegas engalanada cual musa diamantina
sembrando en mi zozobra aljibes de esperanza,
llegas como la ninfa enamorada
a embriagarme de albricias,
que mi alma las tenía ya olvidadas.
Un Feliz entusiasmo encuentro en tus versares Ramiro, me agrada mucho eso de “musa diamantina” y “embriagarme de albricias”.
Un placer leer una vez más tus magistrales letras.
Mis felicitaciones y las gracias por compartir tu talento.
 
Siempre hay un nuevo amanecer, donde el hada de los sueños nos trae nuestro más preciado anhelo y Cupido por una vez flecha correctamente. ¡Exquisitos versos! Un placer pasar por su magnífica poesía, reciba mi más cordial saludo.
 
Un Feliz entusiasmo encuentro en tus versares Ramiro, me agrada mucho eso de “musa diamantina” y “embriagarme de albricias”.
Un placer leer una vez más tus magistrales letras.
Mis felicitaciones y las gracias por compartir tu talento.
Gracias a ti, mi querida Mireya, con el corazón, gracias.
Besos colmados de cariño para ti, mi buena amiga.
 
Albricias olvidadas

Comiendo los minutos de impaciencia,
parado en el umbral de la esperanza
recupero del río la mesura.
Mientras llega la noche, triste, mustia,
un árbol me cobija con su sombra,
caen las hoja de un verde opalino
besan el agua, pero el remolino
las traga a su manera que me asombra.
La cimera previene tu llegada
en las gotas de lluvia que se esconden,
en la hidalguía de tu sentimiento;
llegas engalanada cual musa diamantina
sembrando en mi zozobra aljibes de esperanza,
llegas como la ninfa enamorada
a embriagarme de albricias,
que mi alma las tenía ya olvidadas.

Ramiro Ponce P.
Gratísima lectura, Ramiro. Un placer leerte. Abrazos.
 
Albricias olvidadas

Comiendo los minutos de impaciencia,
parado en el umbral de la esperanza
recupero del río la mesura.
Mientras llega la noche, triste, mustia,
un árbol me cobija con su sombra,
caen las hoja de un verde opalino
besan el agua, pero el remolino
las traga a su manera que me asombra.
La cimera previene tu llegada
en las gotas de lluvia que se esconden,
en la hidalguía de tu sentimiento;
llegas engalanada cual musa diamantina
sembrando en mi zozobra aljibes de esperanza,
llegas como la ninfa enamorada
a embriagarme de albricias,
que mi alma las tenía ya olvidadas.

Ramiro Ponce P.

Poema delicioso que también trae albricias a mi corazón con tus hermosos versos, mi querido Ramiro. Un gozo leerte y comentarte en este poema lleno de bucólicas imágenes. Recibe mi cariño y bendiciones.
 
Albricias olvidadas

Comiendo los minutos de impaciencia,
parado en el umbral de la esperanza
recupero del río la mesura.
Mientras llega la noche, triste, mustia,
un árbol me cobija con su sombra,
caen las hoja de un verde opalino
besan el agua, pero el remolino
las traga a su manera que me asombra.
La cimera previene tu llegada
en las gotas de lluvia que se esconden,
en la hidalguía de tu sentimiento;
llegas engalanada cual musa diamantina
sembrando en mi zozobra aljibes de esperanza,
llegas como la ninfa enamorada
a embriagarme de albricias,
que mi alma las tenía ya olvidadas.

Ramiro Ponce P.
Que bien escribes amigo Ramiro, cuanta sensibilidad y belleza en tus hermosas letras. Un abrazo. Paco.
 
Albricias olvidadas

Comiendo los minutos de impaciencia,
parado en el umbral de la esperanza
recupero del río la mesura.
Mientras llega la noche, triste, mustia,
un árbol me cobija con su sombra,
caen las hoja de un verde opalino
besan el agua, pero el remolino
las traga a su manera que me asombra.
La cimera previene tu llegada
en las gotas de lluvia que se esconden,
en la hidalguía de tu sentimiento;
llegas engalanada cual musa diamantina
sembrando en mi zozobra aljibes de esperanza,
llegas como la ninfa enamorada
a embriagarme de albricias,
que mi alma las tenía ya olvidadas.

Ramiro Ponce P.
Bellos sentimientos recrean este precioso poema que aplaudo.

Saludos cordiales
Alfonso
 
Menos mal que existe el arbolito con el río para calmar tus ansias, hasta que llegue la musa adornada.¿quien sera,quien será'y no me digas pura fantasia Elvira, jaja.
 
Menos mal que existe el arbolito con el río para calmar tus ansias, hasta que llegue la musa adornada.¿quien sera,quien será'y no me digas pura fantasia Elvira, jaja.
Gracias elvira, aunque no lo creas, me invente esta historia,
volviendo a un pasado muy añejo, más de 40 años pasados
de cuando tuve la suerte de vivir a las orilla de un lindo río.
 
Albricias olvidadas

Comiendo los minutos de impaciencia,
parado en el umbral de la esperanza
recupero del río la mesura.
Mientras llega la noche, triste, mustia,
un árbol me cobija con su sombra,
caen las hoja de un verde opalino
besan el agua, pero el remolino
las traga a su manera que me asombra.
La cimera previene tu llegada
en las gotas de lluvia que se esconden,
en la hidalguía de tu sentimiento;
llegas engalanada cual musa diamantina
sembrando en mi zozobra aljibes de esperanza,
llegas como la ninfa enamorada
a embriagarme de albricias,
que mi alma las tenía ya olvidadas.

Ramiro Ponce P.
Ayyy Ramiro, la noticias que no trae el amor o que nos haya de traer siempre son hermosas y necesarias y tus versos están llenos de ellas, de esperanza y de belleza lírica. Me ha encantado leerte mi querido amigo. Besazos con mucho cariño y admiración....muáááááácksss.....
 
Ayyy Ramiro, la noticias que no trae el amor o que nos haya de traer siempre son hermosas y necesarias y tus versos están llenos de ellas, de esperanza y de belleza lírica. Me ha encantado leerte mi querido amigo. Besazos con mucho cariño y admiración....muáááááácksss.....
Mil gracias Lomita querida, con el corazón, agradezco tu generosidad.
Besos, en fortísimo abrazo.
 
Albricias olvidadas

Comiendo los minutos de impaciencia,
parado en el umbral de la esperanza
recupero del río la mesura.
Mientras llega la noche, triste, mustia,
un árbol me cobija con su sombra,
caen las hoja de un verde opalino
besan el agua, pero el remolino
las traga a su manera que me asombra.
La cimera previene tu llegada
en las gotas de lluvia que se esconden,
en la hidalguía de tu sentimiento;
llegas engalanada cual musa diamantina
sembrando en mi zozobra aljibes de esperanza,
llegas como la ninfa enamorada
a embriagarme de albricias,
que mi alma las tenía ya olvidadas.

Ramiro Ponce P.
Muy hermoso poema de amor Ramiro, donde plasmas tus sentimientos con belleza y calidad. grato leerte. Un fuerte abrazo amigo.
 
Albricias olvidadas

Comiendo los minutos de impaciencia,
parado en el umbral de la esperanza
recupero del río la mesura.
Mientras llega la noche, triste, mustia,
un árbol me cobija con su sombra,
caen las hoja de un verde opalino
besan el agua, pero el remolino
las traga a su manera que me asombra.
La cimera previene tu llegada
en las gotas de lluvia que se esconden,
en la hidalguía de tu sentimiento;
llegas engalanada cual musa diamantina
sembrando en mi zozobra aljibes de esperanza,
llegas como la ninfa enamorada
a embriagarme de albricias,
que mi alma las tenía ya olvidadas.

Ramiro Ponce P.

Lo que es difícil de olvidar es la maestría con que cantas a esas albricias por tiempos y tiempos olvidadas. Preciosa poesía, arte, un privilegio para los sentidos y el alma son sus versos.

Me deja deseando que aquellos atascados en la soledad no deseada encuentren con su poema las albricias, albricias entre el amor de las almas.

Un placer leer tus versos Ramiro, mil gracias.

Jon
 

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