Manolo Martínez
Poeta fiel al portal
Bebí de la copa de tu ternura
y me embriagué de amor.
Degusté tus abrazos y caricias,
sacié todo mi ser de besos.
Beodo y feliz: así viví.
Mi sangre corría alborotada.
El corazón no latía: cantaba.
Mi mente divagaba de pasión.
Destino – cantinero de mis sueños –
con tristeza te pregunto: ¿por qué?
Degusté tus abrazos y caricias,
sacié todo mi ser de besos.
Beodo y feliz: así viví.
Mi sangre corría alborotada.
El corazón no latía: cantaba.
Mi mente divagaba de pasión.
Destino – cantinero de mis sueños –
con tristeza te pregunto: ¿por qué?
¿Por qué ante tanta felicidad
dijiste: ¡ "Basta, ya no más" !
Si yo la amaba hasta el delirio…
Hoy, vivo en la sobriedad
de este inmenso vacío de estar sin ti,
sobriedad de un alma mustia
echada a su abandono.
Catando pequeños sorbos
melancólicos de tu recuerdo.
dijiste: ¡ "Basta, ya no más" !
Si yo la amaba hasta el delirio…
Hoy, vivo en la sobriedad
de este inmenso vacío de estar sin ti,
sobriedad de un alma mustia
echada a su abandono.
Catando pequeños sorbos
melancólicos de tu recuerdo.