E. Takekami
Poeta recién llegado
lo mejor del fracaso es que por fin puedo cruzar las piernas
mirar por la ventana a las chicas y a los perros
y esperar la muerte leyendo a Bellatín o a Ribeyro
y puedo quedarme dormido en el jardín
y puedo andar sin paraguas y mojarme en la lluvia sin preocuparme por nada
como si me protegiera una esfera química impenetrable
lo mejor es el lujo de la soledad
y el brillo del catre en la mañana
con las migajas de pan haciendo constelaciones en el suelo
lo mejor son las grietas en las paredes
el conocimiento del tiempo
la liberación de la cárcel del éxito
y la sequedad de los ojos de la mañana y de la noche
lo mejor es el desvanecimiento del miedo
que se aleja como una bolsa que arremolina el viento
la negación de la esperanza
la eliminación de los sentimientos uno a uno
como se eliminan una a una las estaciones de los años
lo mejor es el sepia de la tarde
que adormece los blísteres de la mesa
los cuervos y las gaviotas
que con sus gorjeos le cantan al viento
lo mejor es la madera de los árboles
que conocen más
y que callan porque conocen más
lo mejor son los amigos que se quedaron
porque nos han querido a pesar de conocernos
porque con sus lágrimas hemos entendido más que con las nuestras
y porque nos abrazan y nos besan
sabiendo incluso que hemos fracasado
en todo aquello que nos propusimos
y que una vez creímos importante
mirar por la ventana a las chicas y a los perros
y esperar la muerte leyendo a Bellatín o a Ribeyro
y puedo quedarme dormido en el jardín
y puedo andar sin paraguas y mojarme en la lluvia sin preocuparme por nada
como si me protegiera una esfera química impenetrable
lo mejor es el lujo de la soledad
y el brillo del catre en la mañana
con las migajas de pan haciendo constelaciones en el suelo
lo mejor son las grietas en las paredes
el conocimiento del tiempo
la liberación de la cárcel del éxito
y la sequedad de los ojos de la mañana y de la noche
lo mejor es el desvanecimiento del miedo
que se aleja como una bolsa que arremolina el viento
la negación de la esperanza
la eliminación de los sentimientos uno a uno
como se eliminan una a una las estaciones de los años
lo mejor es el sepia de la tarde
que adormece los blísteres de la mesa
los cuervos y las gaviotas
que con sus gorjeos le cantan al viento
lo mejor es la madera de los árboles
que conocen más
y que callan porque conocen más
lo mejor son los amigos que se quedaron
porque nos han querido a pesar de conocernos
porque con sus lágrimas hemos entendido más que con las nuestras
y porque nos abrazan y nos besan
sabiendo incluso que hemos fracasado
en todo aquello que nos propusimos
y que una vez creímos importante