Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Amo la búsqueda
que late en los ojos de la tarde,
la brisa que me habla
desde el río,
los suspiros de los árboles
que nunca mienten,
las miradas anónimas
como relámpagos
que jamás vuelven,
ha sido mi refugio fabricar versos,
besos sin destino,
una vez amé
y fui correspondido,
desde entonces invento noches,
romances que siempre ríen,
primaveras eternas
que me acompañan
en mis poemas,
mujeres perfectas
que solo viven en mis letras,
escribo respirándolas,
tocando el cielo
con mis palabras,
el impulso de amarlas
nunca calla.
que late en los ojos de la tarde,
la brisa que me habla
desde el río,
los suspiros de los árboles
que nunca mienten,
las miradas anónimas
como relámpagos
que jamás vuelven,
ha sido mi refugio fabricar versos,
besos sin destino,
una vez amé
y fui correspondido,
desde entonces invento noches,
romances que siempre ríen,
primaveras eternas
que me acompañan
en mis poemas,
mujeres perfectas
que solo viven en mis letras,
escribo respirándolas,
tocando el cielo
con mis palabras,
el impulso de amarlas
nunca calla.