María Monserrat
Poeta recién llegado
Me estoy muriendo como aquellos viajeros
Anhelando las caricias de tus suaves labios
Culpo a mi enfermedad por tenerme aquí
Encarcelado en estas cuatro paredes
Escribiendo como un tonto de ti
Espera dulcinea, que aún me falta trenes que esquivar
Va, que barbaries digo en momentos de delirio
No me miras como miro mi cuerpo
Con grietas y varias llagas en mi cuerpo
Cansado de caminar en círculos
De soñarte en mi cama
Pero como todo ridículo
No me atrevo a salir a caminar de nuevo,
Debería de conseguirme los placeres carnales de otra boca
Pero permíteme avisarte que sigo siendo fiel
A tu recuerdo, que maldigo en mis intentos de suicidio fracasados
Deja de llamar que me impides salir de casa
Deja de enviarme correos electrónicos
Recuerdas mi adicción a revisarlo cada cinco minutos
Fantasmas culpan de no dejarme solo
Dicen que podre ser un loco que nunca morirá
Pero les digo, no a ti te grito debajo de las camas
¡LARGATE!
Me he cansado de levantarme a escribirte a las 11 de la noche.
Anhelando las caricias de tus suaves labios
Culpo a mi enfermedad por tenerme aquí
Encarcelado en estas cuatro paredes
Escribiendo como un tonto de ti
Espera dulcinea, que aún me falta trenes que esquivar
Va, que barbaries digo en momentos de delirio
No me miras como miro mi cuerpo
Con grietas y varias llagas en mi cuerpo
Cansado de caminar en círculos
De soñarte en mi cama
Pero como todo ridículo
No me atrevo a salir a caminar de nuevo,
Debería de conseguirme los placeres carnales de otra boca
Pero permíteme avisarte que sigo siendo fiel
A tu recuerdo, que maldigo en mis intentos de suicidio fracasados
Deja de llamar que me impides salir de casa
Deja de enviarme correos electrónicos
Recuerdas mi adicción a revisarlo cada cinco minutos
Fantasmas culpan de no dejarme solo
Dicen que podre ser un loco que nunca morirá
Pero les digo, no a ti te grito debajo de las camas
¡LARGATE!
Me he cansado de levantarme a escribirte a las 11 de la noche.