Angel Alvarez
Poeta recién llegado
Lápidas dormidas cantan al viento
sueños profundos del cementerio.
No hay terror, sólo eternos suspiros
encadenados en tristes sonidos.
Nos vamos haciendo viejos,
soñando despiertos
la luz de un nuevo día
en el Sheol de las almas perdidas.
Culpas irracionales,
ilógicas, torrenciales,
arrastran impacientes
pensamientos penitentes.
Si hay arrepentimiento,
sobran los sentimientos.
“En paz me acuesto y enseguida me duermo”.
sueños profundos del cementerio.
No hay terror, sólo eternos suspiros
encadenados en tristes sonidos.
Nos vamos haciendo viejos,
soñando despiertos
la luz de un nuevo día
en el Sheol de las almas perdidas.
Culpas irracionales,
ilógicas, torrenciales,
arrastran impacientes
pensamientos penitentes.
Si hay arrepentimiento,
sobran los sentimientos.
“En paz me acuesto y enseguida me duermo”.