MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
Es de egoístas
Es de egoístas guardase el anillo
en el bolsillo, regalar ilusiones
efusivas a los ojos despachados.
Es de ellos que apagan pasiones
con la primera brújula perdida,
que halló dormida en su lecho.
Son aquellos los que adoptaron
furtivos ímpetus en su pecho,
para cederlos a los inoportunos,
deseos que el desnudo les robó
con un inescrupuloso sortilegio,
que irrumpió un corazón débil.
Es de egoísta, aplastar la beldad
de una simple flor, para embutir
espinas en su alma, que enajena
el sinsabor de su litigante dolor;
que no todos tienen el esplendor
de un amor ciego y perseverante
que el ego no perdona ni a solas.
MARIÁN GÓNZALES
DERECHOS RESERVADOS
Es de egoístas guardase el anillo
en el bolsillo, regalar ilusiones
efusivas a los ojos despachados.
Es de ellos que apagan pasiones
con la primera brújula perdida,
que halló dormida en su lecho.
Son aquellos los que adoptaron
furtivos ímpetus en su pecho,
para cederlos a los inoportunos,
deseos que el desnudo les robó
con un inescrupuloso sortilegio,
que irrumpió un corazón débil.
Es de egoísta, aplastar la beldad
de una simple flor, para embutir
espinas en su alma, que enajena
el sinsabor de su litigante dolor;
que no todos tienen el esplendor
de un amor ciego y perseverante
que el ego no perdona ni a solas.
MARIÁN GÓNZALES
DERECHOS RESERVADOS