Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
La Valentía del Poeta
Los poetas somos todos muy poco valientes,
pero cuando repetimos de tan variadas formas
los mismos versos cansados y tan indiferentes
se nos cuelgan a las espaldas los versos airados,
en el tiempo fugaz del converso olvido del verso...
entretenido,
donde se convierten en poemas todos los cantos,
de los alegres misterios forjados por los inalcanzables
sueños de la raigambre humana del sueño perfecto...
profundo y eterno;
Donde les damos a todos los vírgenes poemas,
por prácticamente finiquitados y cabalmente
acabados en esos maravillosos versos conversos,
que para nosotros son inservibles palabras...
donde los poetas muy poco adoctrinados
en el quehacer del verso escriben los mismos poemas
con diferentes versos,
para hacer una escritura lamentable e infame
y llena de las dudas de las partituras esclavas,
de los poemas malditos escritos en la amargura
permanente del poeta que vive e implora...
a su poética suerte,
donde anclado el poeta vive con vana tristeza...
su negra silueta;
Son versos,
que nacen inútiles con muy poca figura
en las diferentes vertientes de la escritura,
las poéticas formas diferentes de las palabras
que hacen de esa frialdad humana la poesía,
perdiéndose entre los matices de las propias
prosas poéticas de la mente abstracta y serena,
con esa frialdad humana de falsa promesa poética
que nos acompañará por siempre en esos desvaríos,
donde se caerán uno a uno y muy poco a poco...
todos nuestros dientes.
Autor: Ángel San Isidro
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