Manolo Martínez
Poeta fiel al portal
En el país de los abrazos, como es obvio y natural, todos se abrazan; ése es el único requisito para allí permanecer.
El radiante sol, con el día; la luna, con la oscura noche; la lluvia con el campo; la abeja, con la flor; el blanco inmaculado, con el jazmín… todo es abrazo y más abrazo…
Yo, por supuesto, presenté urgente mi pasaporte para ingresar y reunirme contigo. Solamente portaba caricias, besos y mi alma enamorada.
Sorprendentemente te encontré abrazada a él.
Hoy, ya lejos, interpreté mi destino y comprendí lo que pasó.
Por las noches, antes de dormirme, abrazo una quimera.
El radiante sol, con el día; la luna, con la oscura noche; la lluvia con el campo; la abeja, con la flor; el blanco inmaculado, con el jazmín… todo es abrazo y más abrazo…
Yo, por supuesto, presenté urgente mi pasaporte para ingresar y reunirme contigo. Solamente portaba caricias, besos y mi alma enamorada.
Sorprendentemente te encontré abrazada a él.
Hoy, ya lejos, interpreté mi destino y comprendí lo que pasó.
Por las noches, antes de dormirme, abrazo una quimera.
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