Jose Andrea Kastronovo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Apenas había salido el sol
en su uniforme se enfundó,
con la puntualidad como pretexto
llenó su morral de libros de texto
y salió por una rosa para su amor.
Hacía meses que le rondaba la idea,
pero tenía miedo de perder a su amiga
y hoy se decidió a cruzar la verja,
necesitaba saber si ella también lo quería.
En la florería de aquel mercado bullicioso
eligió la flor más hermosa
el joven ésta vez fue muy cuidadoso
al escoger aquella escarlata rosa.
Hoy vió a la chica más hermosa,
una luz especial en su mirada el veía,
a él se le iluminó el corazón,
porque pensó que ella lo quería.
Con entusiasmo e ilusión,
esperó el mejor momento;
la rosa, una carta y el corazón
serían un triple instrumento.
Pero llegado el momento,
el sueño en pesadilla se volvió
pues ella ese día estrenaba novio,
y eso a él lo entristeció.
No pudo entregarle la rosa,
ya no le encontró sentido,
su amor quedó hundido en una fosa
y la rosa…en un lote baldío.
en su uniforme se enfundó,
con la puntualidad como pretexto
llenó su morral de libros de texto
y salió por una rosa para su amor.
Hacía meses que le rondaba la idea,
pero tenía miedo de perder a su amiga
y hoy se decidió a cruzar la verja,
necesitaba saber si ella también lo quería.
En la florería de aquel mercado bullicioso
eligió la flor más hermosa
el joven ésta vez fue muy cuidadoso
al escoger aquella escarlata rosa.
Hoy vió a la chica más hermosa,
una luz especial en su mirada el veía,
a él se le iluminó el corazón,
porque pensó que ella lo quería.
Con entusiasmo e ilusión,
esperó el mejor momento;
la rosa, una carta y el corazón
serían un triple instrumento.
Pero llegado el momento,
el sueño en pesadilla se volvió
pues ella ese día estrenaba novio,
y eso a él lo entristeció.
No pudo entregarle la rosa,
ya no le encontró sentido,
su amor quedó hundido en una fosa
y la rosa…en un lote baldío.
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