A Juan Ramón Jiménez
Un sol de oro nacía entre flores,
un sutil canturreo brotaba
del que fuera ave de sus amores
mientras el astro rey despuntaba.
Entre destellos pasaba un bando
de radiantes aves matinales
gorjeando, revoloteando
por un campo de bellos rosales.
Un frondoso arbusto florecía
entre cantos y olor de pradera
bajo azul y coronado día
y apacible noche primavera.
Era mayo, llegaba el ocaso
y en los sauces, el río sonoro
aquel río del bardo, a su paso
salpicaba con lágrimas de oro.
" Y el valle entristecido
bajo cielo violeta,
un jardín florecido
guarda para el poeta"
Ése día pleno de hermosura,
el dolor se mostró con su manto
sumiendo al valle en honda amargura
y a su amor en abatido llanto.
Por el cielo llegaba un lamento
que lloraba y lloraba cual fuente...
y una ráfaga de frío viento
acompañaba un trinar doliente.
Y aquella luna de plata daba
fulgor mortecino de desvelos
mientras el ruiseñor elevaba
su triste melodía a los cielos.
Un sol de oro nacía entre flores,
y el azul reinaba allá en el cielo
entre cánticos de ruiseñores,
y el poeta con su ave... alzó el vuelo.
" Y el valle entristecido
bajo cielo violeta,
un jardín florecido
guarda para el poeta"
Luis