mimaldinocora
Poeta recién llegado
Acorrala tu nombre,
la pequeña inocencia mía.
Se cobija la dulzura sobre tu pecho,
que solloza certeza,
entre tanto olor a conciencia.
Olvido de golpe,
tantas amarras que lleva esta vida.
susurro tu nombre,
en cada caída.
Lloro tus penas,
sobre los desiertos floridos,
y grito tu nombre hacia la luna.
Oblicuo estas viseras que se sienten culpables de todo,
y de todo lo tuyo,
nace mi vida.
hiéreme los insertos de futuros,
que el tiempo ya es embustero,
con este amor que nació de lo prohibido,
y se divierte en lo perverso.
angustia teje mi alma,
como una lana muda,
muda sigo siendo,
bajo tu apogeo desnudo.
Cúbreme con tus inmensas manos,
cúbreme de todo lo malo,
anestesia el amor de otro,
porque para el otro,
este amor,
será en vano.
la pequeña inocencia mía.
Se cobija la dulzura sobre tu pecho,
que solloza certeza,
entre tanto olor a conciencia.
Olvido de golpe,
tantas amarras que lleva esta vida.
susurro tu nombre,
en cada caída.
Lloro tus penas,
sobre los desiertos floridos,
y grito tu nombre hacia la luna.
Oblicuo estas viseras que se sienten culpables de todo,
y de todo lo tuyo,
nace mi vida.
hiéreme los insertos de futuros,
que el tiempo ya es embustero,
con este amor que nació de lo prohibido,
y se divierte en lo perverso.
angustia teje mi alma,
como una lana muda,
muda sigo siendo,
bajo tu apogeo desnudo.
Cúbreme con tus inmensas manos,
cúbreme de todo lo malo,
anestesia el amor de otro,
porque para el otro,
este amor,
será en vano.