Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Existe el Amor de Verdad?
El verdadero amor no existe,
porque si existiera el autentico amor
seriamos vanas ilusiones insatisfechas,
con nuestras pequeñas almas seríamos
completamente libres y en un desierto
de arena blanca y de negras nubes...
desiertas,
estupefactas y necias con el viejo amor
para ser trituradas y deshechas por todo,
el dolor instalado en las pequeñas ubres...
de los sabios hombres,
donde logramos con mucha y tranquila calma
ser nuestro principal fondo espiritual del alma,
de todo lo que soñamos los seres humanos
cuando estamos completamente extasiados...
y calmados;
El verdadero amor,
a veces sueña sin soñar con sus banales
pasiones que tranquilas suspiran vanamente
entre los muchos algodones de los futuros días,
donde vive el solitario amor vive cautivo
entre las mágicas y dulces sensaciones
de las ingenuas ilusiones del despierto soñar,
recordando a ciegas que en nuestro
nuevo del sueño despertar dónde el amor
se aferra con mucha fuerza a las bisagras
de las viejas puertas y de las profundas creencias
que con la ceguedad de un supuesto amor
se agarran de las ramas del triste y viejo árbol...
del olvido;
El verdadero amor,
siempre parece muy inseguro y torpe
para caminar como un consorte inacabado,
en el caminar seguro de sus pequeñas artes
buscando con mucha disciplina y cierta calma,
el perdón de nuestros errores cometidos
en el presente pasado por el falso e inútil...
amor,
de todos los sueños extravagantes del suave
y dulce dolor de todos los tiempos presentes
y ausentes de la plena satisfacción
del bienaventurado amor de la ilusión,
de los pasados y futuros creyentes del amor,
es la puñetera ilusión de los miserables deseos
de la ingenua confirmación...
de un amor amargo y eterno que nos traslada
al mundo irreal de la absoluta y necia realidad...
de la absurda vanidad,
que sin lógica alguna se vuelve irreal
y sublime donde la voluntad de amar
se convierte en extraños deseos de una ambigua
y extraña...casualidad;
El amor,
por verdadero que parezca no tiene
ninguna lógica ni cabal sentido en la existencia,
pero si tiene la cualidad de recrear con certeza
ese vulgar amor...
que siempre existió con natural pereza,
del que no sabe nada del amor y todo le da igual
sea como sea esa sensación del verdadero amor...
en nuestras almas espirituales,
que venga de donde venga siempre será
un sueño de dolor pero nunca será una situación
amorosa y agradable,
aunque su conclusión final se vuelva certera
y ciertamente vulnerable, espartana,
y completamente loca,
para también ser dueña del que nunca sabrá
que el verdadero amor proviene del aire que exhala...
nuestra boca.
Autor: Ángel San Isidro
Todos los Derechos Reservados
siempre parece muy inseguro y torpe
para caminar como un consorte inacabado,
en el caminar seguro de sus pequeñas artes
buscando con mucha disciplina y cierta calma,
el perdón de nuestros errores cometidos
en el presente pasado por el falso e inútil...
amor,
de todos los sueños extravagantes del suave
y dulce dolor de todos los tiempos presentes
y ausentes de la plena satisfacción
del bienaventurado amor de la ilusión,
de los pasados y futuros creyentes del amor,
es la puñetera ilusión de los miserables deseos
de la ingenua confirmación...
de un amor amargo y eterno que nos traslada
al mundo irreal de la absoluta y necia realidad...
de la absurda vanidad,
que sin lógica alguna se vuelve irreal
y sublime donde la voluntad de amar
se convierte en extraños deseos de una ambigua
y extraña...casualidad;
El amor,
por verdadero que parezca no tiene
ninguna lógica ni cabal sentido en la existencia,
pero si tiene la cualidad de recrear con certeza
ese vulgar amor...
que siempre existió con natural pereza,
del que no sabe nada del amor y todo le da igual
sea como sea esa sensación del verdadero amor...
en nuestras almas espirituales,
que venga de donde venga siempre será
un sueño de dolor pero nunca será una situación
amorosa y agradable,
aunque su conclusión final se vuelva certera
y ciertamente vulnerable, espartana,
y completamente loca,
para también ser dueña del que nunca sabrá
que el verdadero amor proviene del aire que exhala...
nuestra boca.
Autor: Ángel San Isidro
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