El poema es muy bonito. ¿Crees de verdad que se puede conseguir la existencia de alguien que de momento está sólo en nuestra imaginación?
Me gusta esa pregunta tan directa, porque no es lo mismo pensar internamente, que te puedes dejar las ideas más o menos desordenadas o incompletas, que intentar transmitir esas ideas, que es un ejercicio que ya exige ordenarlas y aclararlas. Además, ya sabes que me encanta hablar de estos temas que se esconden detrás de lo que escribimos.
La respuesta corta es: "No, no lo creo", excepto que poniéndose uno muy filosófico se puede rescatar una idea de que las personas son en realidad el resultado de lo que los demás opinan o perciben de ellas y así, en cierto modo, sí se puede contribuir un poquito a que alguien sea como lo imaginas, en la medida en que nuestra percepción tenga capacidad de definir la realidad, pero creo que la pregunta no iba en esa línea.
Ya tuvimos una conversación sobre enamorarse de fantasías y, la verdad, seguí pensando sobre ello. La conclusión provisional que tengo ahora es que la componente imaginada no son tanto las cualidades o virtudes que pueda atribuir a la figura amada, sino los sentimientos que me gustaría que albergara hacia mí.
Hablo solo de mis experiencias, porque son las que conozco bien desde dentro. Siempre ha habido una persona real que de alguna manera, (supongo que a través de algún mecanismo biológico o mental), provoca una inexplicable atracción. Mira, esto que dice la wikipedia sobre el "enamoramiento" creo que se parece mucho:
El enamoramiento es un estado emocional surgido por la alegría, en el cual una persona se siente poderosamente atraída por otra, que le da la satisfacción de alguien quien pueda comprender y compartir tantas cosas como trae consigo la vida. Desde el punto de vista bioquímico se trata de un proceso que se inicia en la corteza cerebral, pasa al sistema endocrino y se transforma en respuestas fisiológicas y cambios químicos ocasionados en el hipotálamo mediante la segregación de dopamina.
No sé si sabe a ciencia cierta qué lo activa; seguro que hay varias teorías y quizá la verdad es una mezcla de un poquito de esta y un poquito de aquella. El caso es que estoy convencido de que hay algo en la persona real, algo en su físico, quizá en sus gestos en los que quizá subconscientemente se cree percibir algo, no estoy seguro. Lo que sí sé es que cuando alguien me empieza a atraer no es porque me haya inventado nada sobre ella.
Luego ya sí, hay un proceso de idealización que, en mi caso, creo que funciona en dos aspectos. Uno es que no importa qué características tenga la persona; me van a gustar, me van a gustar sus rasgos físicos y su forma de comportarse. Voy a ver solo las cosas buenas. No es necesario inventárselas, es quizá más un proceso de exagerar lo que percibo como positivo de la persona e ignorar lo negativo. Si la persona es cercana este proceso puede que no desfigure excesivamente la realidad. Si, como ahora, es una persona lejana y solo puedo echarle vistazos en pequeñas entrevistas, en detalles o gestos que ella misma deja ver en redes sociales, e incluso la mezclo con el personaje que interpreta, pues aquí sí tengo muchas dudas de cuánto hay de verdad de ella.
El otro aspecto es el que he comentado antes. A falta de poder interactuar con la persona, me invento en ella los sentimientos hacia mí que me gustaría que albergara, un soñar despierto que no puede entrar en la realidad. Si fuera alguien de mi entorno, podría tratar de comportarme bien con ella, tratar de provocar en ella esos sentimientos, algún tipo de afecto, y conseguirlo o no conseguirlo y aprender a retirarme a tiempo. Como no lo es, pues aquí me quedo soñando despierto, aceptando esa distancia que es al mismo tiempo una distancia de seguridad.
Pero lo cierto es que en el poema no pretendía hablar de hacer reales fantasías. La idea original era intentar describir cómo ese sentimiento de enamoramiento inicial, que ya ha podido evolucionar a amor, me cambia, me genera un deseo de intentar ser mejor, y esto al final no lo puse claramente en el poema, pero querer ser mejor como buscando su aprobación. Quizá estoy empezando a apartarme del amor egoísta y mirando hacia un amor altruista pero quizá lo hago solo por puro egoísmo porque el amor altruista es más llevadero, porque no necesita imperiosamente una respuesta.
El "Desde que intento que existas" no es literal. Es más un "Desde que me he enamorado de ti", pero reconociendo que hay mucho idealizado, mucho irreal en esa figura que amo o creo amar. Aquí ya que cada uno aplique su propia interpretación del amor.
Es verdad que en el poema sugiero que hay algún aspecto real de ella en esa imagen, en concreto, creo que esa humanidad de la que hablo es de verdad. Que la exagero, sí; la exageración es mi recurso básico en la poesía, pero estoy convencido de que tiene esa faceta humanitaria.
Al final todo queda en que alguien, sin proponérselo, de una manera quizá muy indirecta, me provoca sentimientos que me inducen a intentar ser mejor persona o la he convertido en un símbolo interno de eso. Espero que eso no me haga daño. Al menos ese agradecimiento de las dos últimas líneas sí he podido expresárselo.
Bueno, vaya rollo que te he soltado. Siempre estaba la opción de que te quedaras solo con la respuesta corta...

