En los platos sucios de esta noche
tiro mis últimas ganas. Asco tengo de mis
manos que se han manchado contigo.
Soy tan frágil como las suelas de tus patadas.
En las oscuras calles de las afueras
me revuelco, lejos de ti.
El acero más templado saciará mis próximos sueños.
Tan libre como el puro vació soy.
Tan atrapado como el sonido del temor
que me persigue.
La dulzura crea adicción.
La dulzura empalaga de golpes mis recuerdos
más sentidos.
Te mentido más de diez veces.
Te odiado mas de seis horas seguidas.
Te culpé de mis zumbidos incoherentes
y mi grito más fuerte se ahogo así mismo.
Todo era tan hermoso como los sueños
que se desvanecen llenos de muertos.
Todo era obvio como las eternidades
de los amantes más exclusivos.
No son las mentes entregados perros.
No son las flores más que pétalos muertos.
Un beso tuyo fue la nada que me atravesó.
También subí montañas que ya no recuerdo,
también lloré una mañana sin razón.
No quiero mentir once veces.
No te quiero, no te tengo, y no te necesito.
tiro mis últimas ganas. Asco tengo de mis
manos que se han manchado contigo.
Soy tan frágil como las suelas de tus patadas.
En las oscuras calles de las afueras
me revuelco, lejos de ti.
El acero más templado saciará mis próximos sueños.
Tan libre como el puro vació soy.
Tan atrapado como el sonido del temor
que me persigue.
La dulzura crea adicción.
La dulzura empalaga de golpes mis recuerdos
más sentidos.
Te mentido más de diez veces.
Te odiado mas de seis horas seguidas.
Te culpé de mis zumbidos incoherentes
y mi grito más fuerte se ahogo así mismo.
Todo era tan hermoso como los sueños
que se desvanecen llenos de muertos.
Todo era obvio como las eternidades
de los amantes más exclusivos.
No son las mentes entregados perros.
No son las flores más que pétalos muertos.
Un beso tuyo fue la nada que me atravesó.
También subí montañas que ya no recuerdo,
también lloré una mañana sin razón.
No quiero mentir once veces.
No te quiero, no te tengo, y no te necesito.
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