susodicho
Poeta recién llegado
HACIA LA CÚSPIDE
Repto por entre dunas
de tu cuerpo con el mío
embebido de sus aguas,
como acequia de su curso;
ahogándose mis ansias,
en alerta los sentidos;
palmo a palmo
ultimando los detalles
de un dictamen
que condene a nuestras manos
al vértigo y sostén
de una escalada de caricias;
faena sin igual,
dulce embriaguez
en los umbrales de tu vértice
central…
Llego sin respiro
hasta donde comienza,
caderas de por medio,
el ensamble soberano
de tus muslos
Me tomo de los tibios
pasamos de tus piernas,
en camino hacia la cúspide
triunfal
con mi bandera,
para plantarla de cara
al cielo de tu vientre,
rendido al hechizo del amor
que no es de brujos,
ni de pócima letal,
sino de elixir que mana
de vertiente
y bebo a sorbos,
con deleite del que sacia
su sed en un oasis.
Rene Bacco
Repto por entre dunas
de tu cuerpo con el mío
embebido de sus aguas,
como acequia de su curso;
ahogándose mis ansias,
en alerta los sentidos;
palmo a palmo
ultimando los detalles
de un dictamen
que condene a nuestras manos
al vértigo y sostén
de una escalada de caricias;
faena sin igual,
dulce embriaguez
en los umbrales de tu vértice
central…
Llego sin respiro
hasta donde comienza,
caderas de por medio,
el ensamble soberano
de tus muslos
Me tomo de los tibios
pasamos de tus piernas,
en camino hacia la cúspide
triunfal
con mi bandera,
para plantarla de cara
al cielo de tu vientre,
rendido al hechizo del amor
que no es de brujos,
ni de pócima letal,
sino de elixir que mana
de vertiente
y bebo a sorbos,
con deleite del que sacia
su sed en un oasis.
Rene Bacco
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