Maria Lourdes
Poeta fiel al portal
Labios rojos y medias de seda,
todo lo tenido en mi mocedad
en esta cama se queda.
Mis ojos vencidos por tu carmesí
le hacen recordar a mi ser
las noches de locura que contigo viví.
Pero, ¿Porqué estremecerme alma mía?
si esa mujer su cuerpo vendía
al mejor postor, o eso decía,
más esa primera vez me dejó una herida.
Pues como querer a la que en la esquina ofrecía
amor y placer y un alma tan fría
por lujos y autos ¡que ironía!
si con el paso del tiempo su gracia perdía.
Y ahora se le ve sola en la esquina
esperando que el ocaso apague sus días
sin nada de lo que ella tanto pedía,
si me hubiese escuchado otra vida tendría.
todo lo tenido en mi mocedad
en esta cama se queda.
Mis ojos vencidos por tu carmesí
le hacen recordar a mi ser
las noches de locura que contigo viví.
Pero, ¿Porqué estremecerme alma mía?
si esa mujer su cuerpo vendía
al mejor postor, o eso decía,
más esa primera vez me dejó una herida.
Pues como querer a la que en la esquina ofrecía
amor y placer y un alma tan fría
por lujos y autos ¡que ironía!
si con el paso del tiempo su gracia perdía.
Y ahora se le ve sola en la esquina
esperando que el ocaso apague sus días
sin nada de lo que ella tanto pedía,
si me hubiese escuchado otra vida tendría.