Miranda%
Poeta recién llegado
Como una tabla de salvación
estaba nadando hacia el sol.
De repente alguien se agarró a mí
y yo no pude negarme a ti.
Dejé que subieras
aún diciéndote que no me hundieras.
Prometí ayudarte
aún sin ni siquiera amarte.
Me dijiste confía en mí,
y mirando a tus ojos, dije sí.
Los mismos, que a día de hoy
no miran la misma dirección,
en la que yo estoy,
sinó al pilar de otra embarcación.
estaba nadando hacia el sol.
De repente alguien se agarró a mí
y yo no pude negarme a ti.
Dejé que subieras
aún diciéndote que no me hundieras.
Prometí ayudarte
aún sin ni siquiera amarte.
Me dijiste confía en mí,
y mirando a tus ojos, dije sí.
Los mismos, que a día de hoy
no miran la misma dirección,
en la que yo estoy,
sinó al pilar de otra embarcación.
Última edición: