Indira
Poeta recién llegado
El pecho me oprime.
El dolor.
Las palabras nunca mencionadas
se anudan, ahogadas en mi faringe,
entrelazadas en mis cuerdas vocales
sin emitir sonido, sin pronunciarse,
amarrarándose y comprimiéndome.
Y cuento lentamente;
30, 29, 28.
Mi cuerpo decantado en el piso y su piel
adhiriéndose a la superficie
que lo absorbe y lo recicla organicamente,
desmantelando mis recuerdos en ceniza
de tabaco para fumar.
Sos el cáncer que mi cuerpo rechaza,
pero alimenta.
Yo soy la ambigüedad de la ciencia.
15,
14,
13.
El pecho, con su fuerza de gravedad
que me tira al centro de la tierra,
inevitablemente.
Pesa.
Y ya se dificulta respirar.
Pero mi cuerpo con sobredosis
de monóxido de virilidad,
Ya no necesita aire.
4,
3,
2.