Viviendo en la ciudad pegatina

Cielo zumo de naranja en la ciudad pegatina:
hoy vuelan estatuas sobre lágrimas,
un reloj que cumple condena
secuestra las horas y pide rescate:
cien ventanas desnudas,
cinco iglesias tristes,
cuatro mendigos sin barba.


Cielo batido de fresa en la ciudad pegatina:
el río quisiera subir al tranvía,
las nubes ser piedra,
las baldosas, playa,
los automóviles, gorriones,
la luna, jornada laboral diurna.


Cielo licor de avellana en la ciudad pegatina:
un eterno suspiro recorre las calles,
crecen besos novatos entre los trenes,
sueños húmedos juegan a ser fuentes,
cuerpos entrelazados visitan estrellas,
un sin techo se enamora de un cajero,
las farolas cuentan chistes verdes,
un murciélago borracho bebe y bebe.



Cielo café con leche en la ciudad pegatina:
niños y niñas discuten con el cole,
un autobús tímido ama a la biblioteca,
le regala frenadas, libros de poemas,
las nubes juegan al póker con el sol
y pierden, tendrán que irse a otro día,
transeúntes con prisa desayunan esquinas,
monedas inquietas cambian y cambian de idea.


Cielo refresco de cola en la ciudad pegatina:
un gato maúlla a un mcdonald’s,
la hamburguesa esta dura de oído,
sueña con ser hipo,
la música sabe a kétchup,
muere un poema en una servilleta
atragantado con una patata frita.


Cielo té de canela en la ciudad pegatina:
ojos remolino se tragan la madrugada,
en el metro ha brotado un manantial de cerveza,
sobre los balcones macetas sueñan vuelos,
un gorrión da clases de yoga,
en el parque un libro huérfano
busca lector para su historia.


Cielo gazpacho en la ciudad pegatina:
flores negras se suicidan entre risas,
un cigarrillo quiere ser atleta,
una avenida sin fin termina en algún sitio,
los peces del lago hacen punto de cruz,
una bufanda a los juncos,
un jersey para la luna.


Cielo manzanilla con anís en la ciudad pegatina:
un perro travieso muerde a un poli,
al ayuntamiento se le cae un diente,
una minifalda busca tela marinera,
las aceras quieren ser hierba,
la hierba, árbol,
el árbol, río, ¡que frío!


Cielo vino tinto en la ciudad pegatina:
un cuadro del museo se fuga con una artista,
el cartero del barrio entrega una mentira,
las tabernas escoban sueños de baja estopa,
un asado de cordero pasea bajo la lluvia,
otro hospital enferma de fatiga,
el viento se lleva recuerdos que nadie reclama.



Cielo cerveza sin alcohol en la ciudad pegatina:
el televisor apagado da mejores noticias,
la lotería casi nunca se arrima,
el banco vende dinero
pero no compra música,
un semáforo ligón
le guiña el ojo a una rubia.


Cielo champan en la ciudad pegatina:
la farmacia de la esquina
se ha quedado encinta,
el instituto toma clases de ortografía,
un ascensor en pelotas
se baña en la piscina,
nacen y mueren sueños todos los días.


Cielo agua cristalina en la ciudad pegatina:
nadie quiere perderse el final del poema,
seres, enseres, edificios, máquinas,
calles, ríos, plantas…
todos quedarán dormidos
en estas páginas,
cuando alguien lea estos versos
volverán a la vida.
Sabes Paco? ante que nada es muy de ti, creo que si lo habría leído en otro lugar sin saber que es tuyo sin duda me vendrías a mi mente. Siento que lo visceral de la vida lo has sabido recoger en tus versos, lo flameante de llevar el alma y los ojos bien abiertos a cada paso e instante, como si las emociones estuvieran dentro de un cilindro, y las podemos observar en sus mejor momento. Te felicito Paco! a mí particularmente me parece muy bueno! una seguidilla de flashes que como tú dices y logras para sacarnos y al final volvernos a la vida. Un abrazo Paco! que tengas un gran día, saludos! y hasta el próximo verso.
 
Cielo zumo de naranja en la ciudad pegatina:
hoy vuelan estatuas sobre lágrimas,
un reloj que cumple condena
secuestra las horas y pide rescate:
cien ventanas desnudas,
cinco iglesias tristes,
cuatro mendigos sin barba.


Cielo batido de fresa en la ciudad pegatina:
el río quisiera subir al tranvía,
las nubes ser piedra,
las baldosas, playa,
los automóviles, gorriones,
la luna, jornada laboral diurna.


Cielo licor de avellana en la ciudad pegatina:
un eterno suspiro recorre las calles,
crecen besos novatos entre los trenes,
sueños húmedos juegan a ser fuentes,
cuerpos entrelazados visitan estrellas,
un sin techo se enamora de un cajero,
las farolas cuentan chistes verdes,
un murciélago borracho bebe y bebe.



Cielo café con leche en la ciudad pegatina:
niños y niñas discuten con el cole,
un autobús tímido ama a la biblioteca,
le regala frenadas, libros de poemas,
las nubes juegan al póker con el sol
y pierden, tendrán que irse a otro día,
transeúntes con prisa desayunan esquinas,
monedas inquietas cambian y cambian de idea.


Cielo refresco de cola en la ciudad pegatina:
un gato maúlla a un mcdonald’s,
la hamburguesa esta dura de oído,
sueña con ser hipo,
la música sabe a kétchup,
muere un poema en una servilleta
atragantado con una patata frita.


Cielo té de canela en la ciudad pegatina:
ojos remolino se tragan la madrugada,
en el metro ha brotado un manantial de cerveza,
sobre los balcones macetas sueñan vuelos,
un gorrión da clases de yoga,
en el parque un libro huérfano
busca lector para su historia.


Cielo gazpacho en la ciudad pegatina:
flores negras se suicidan entre risas,
un cigarrillo quiere ser atleta,
una avenida sin fin termina en algún sitio,
los peces del lago hacen punto de cruz,
una bufanda a los juncos,
un jersey para la luna.


Cielo manzanilla con anís en la ciudad pegatina:
un perro travieso muerde a un poli,
al ayuntamiento se le cae un diente,
una minifalda busca tela marinera,
las aceras quieren ser hierba,
la hierba, árbol,
el árbol, río, ¡que frío!


Cielo vino tinto en la ciudad pegatina:
un cuadro del museo se fuga con una artista,
el cartero del barrio entrega una mentira,
las tabernas escoban sueños de baja estopa,
un asado de cordero pasea bajo la lluvia,
otro hospital enferma de fatiga,
el viento se lleva recuerdos que nadie reclama.



Cielo cerveza sin alcohol en la ciudad pegatina:
el televisor apagado da mejores noticias,
la lotería casi nunca se arrima,
el banco vende dinero
pero no compra música,
un semáforo ligón
le guiña el ojo a una rubia.


Cielo champan en la ciudad pegatina:
la farmacia de la esquina
se ha quedado encinta,
el instituto toma clases de ortografía,
un ascensor en pelotas
se baña en la piscina,
nacen y mueren sueños todos los días.


Cielo agua cristalina en la ciudad pegatina:
nadie quiere perderse el final del poema,
seres, enseres, edificios, máquinas,
calles, ríos, plantas…
todos quedarán dormidos
en estas páginas,
cuando alguien lea estos versos
volverán a la vida.

Delicioso poema que va describiendo el fragor del día con la delicia de sus horas representado en las diversas bebidas que colorean el cielo. Es muy ingenioso, al mismo tiempo que la mar de bello. Me ha gustado mucho leerlo, y me parece que se merece muy bien el reconocimiento. Encantada de recibir tu invitación, mi querido Paco, mi mosquetero Valiente. Te mando mi saludo cariñoso en abrazos y besos a través del Atlántico.
 
Bella ciudad pegatina dentro de sabias metáforas que nos trasladan a nuestro diario vivir, una poesía única y original y recalco tan cierta frase en tus versos: nacen y mueren sueños todos los días. Lo importante es que no los dejemos morir, muchas gracias por compartirme este bello mensaje, saludos cordiales para ti ;)
Gracias amiga Lorenha por aceptar mi invitación para leer este poema y por tu bello comentario, si es verdad, los sueños alimentan nuestro corazón y se me antojan necesarios para vivir despiertos, cuando un sueño muere rapidamente otro ocupa su lugar. Te mando un abrazote de miércoles con todo mi cariño. Paco.
 
Sabes Paco? ante que nada es muy de ti, creo que si lo habría leído en otro lugar sin saber que es tuyo sin duda me vendrías a mi mente. Siento que lo visceral de la vida lo has sabido recoger en tus versos, lo flameante de llevar el alma y los ojos bien abiertos a cada paso e instante, como si las emociones estuvieran dentro de un cilindro, y las podemos observar en sus mejor momento. Te felicito Paco! a mí particularmente me parece muy bueno! una seguidilla de flashes que como tú dices y logras para sacarnos y al final volvernos a la vida. Un abrazo Paco! que tengas un gran día, saludos! y hasta el próximo verso.
Gracias amigo Enrique por haber aceptado mi invitación para leer este poema y por tu bellísimo comentario del cual aprendo mucho sobre mi propio texto. Este poema es muy especial para mí, me ha dado muchas alegrías y ya empiezo a creer que tiene vida propia. Te mando un gran abrazo de miércoles hasta tus bellas tierras y, como tú dices, nos encotraremos en el próximo verso. Paco.
 
Delicioso poema que va describiendo el fragor del día con la delicia de sus horas representado en las diversas bebidas que colorean el cielo. Es muy ingenioso, al mismo tiempo que la mar de bello. Me ha gustado mucho leerlo, y me parece que se merece muy bien el reconocimiento. Encantada de recibir tu invitación, mi querido Paco, mi mosquetero Valiente. Te mando mi saludo cariñoso en abrazos y besos a través del Atlántico.
Gracias amiga María por haber aceptado mi invitación para leer este poema, me llega al alma tu bellísimimo comentario, este es un texto muy especial para mí y me alegra mucho el que lo hayas leido. Te mando un besote de té de canela desde estas orillas del Ebro. Cariños todos. Paco.
 
Cielo zumo de naranja en la ciudad pegatina:
hoy vuelan estatuas sobre lágrimas,
un reloj que cumple condena
secuestra las horas y pide rescate:
cien ventanas desnudas,
cinco iglesias tristes,
cuatro mendigos sin barba.


Cielo batido de fresa en la ciudad pegatina:
el río quisiera subir al tranvía,
las nubes ser piedra,
las baldosas, playa,
los automóviles, gorriones,
la luna, jornada laboral diurna.


Cielo licor de avellana en la ciudad pegatina:
un eterno suspiro recorre las calles,
crecen besos novatos entre los trenes,
sueños húmedos juegan a ser fuentes,
cuerpos entrelazados visitan estrellas,
un sin techo se enamora de un cajero,
las farolas cuentan chistes verdes,
un murciélago borracho bebe y bebe.



Cielo café con leche en la ciudad pegatina:
niños y niñas discuten con el cole,
un autobús tímido ama a la biblioteca,
le regala frenadas, libros de poemas,
las nubes juegan al póker con el sol
y pierden, tendrán que irse a otro día,
transeúntes con prisa desayunan esquinas,
monedas inquietas cambian y cambian de idea.


Cielo refresco de cola en la ciudad pegatina:
un gato maúlla a un mcdonald’s,
la hamburguesa esta dura de oído,
sueña con ser hipo,
la música sabe a kétchup,
muere un poema en una servilleta
atragantado con una patata frita.


Cielo té de canela en la ciudad pegatina:
ojos remolino se tragan la madrugada,
en el metro ha brotado un manantial de cerveza,
sobre los balcones macetas sueñan vuelos,
un gorrión da clases de yoga,
en el parque un libro huérfano
busca lector para su historia.


Cielo gazpacho en la ciudad pegatina:
flores negras se suicidan entre risas,
un cigarrillo quiere ser atleta,
una avenida sin fin termina en algún sitio,
los peces del lago hacen punto de cruz,
una bufanda a los juncos,
un jersey para la luna.


Cielo manzanilla con anís en la ciudad pegatina:
un perro travieso muerde a un poli,
al ayuntamiento se le cae un diente,
una minifalda busca tela marinera,
las aceras quieren ser hierba,
la hierba, árbol,
el árbol, río, ¡que frío!


Cielo vino tinto en la ciudad pegatina:
un cuadro del museo se fuga con una artista,
el cartero del barrio entrega una mentira,
las tabernas escoban sueños de baja estopa,
un asado de cordero pasea bajo la lluvia,
otro hospital enferma de fatiga,
el viento se lleva recuerdos que nadie reclama.



Cielo cerveza sin alcohol en la ciudad pegatina:
el televisor apagado da mejores noticias,
la lotería casi nunca se arrima,
el banco vende dinero
pero no compra música,
un semáforo ligón
le guiña el ojo a una rubia.


Cielo champan en la ciudad pegatina:
la farmacia de la esquina
se ha quedado encinta,
el instituto toma clases de ortografía,
un ascensor en pelotas
se baña en la piscina,
nacen y mueren sueños todos los días.


Cielo agua cristalina en la ciudad pegatina:
nadie quiere perderse el final del poema,
seres, enseres, edificios, máquinas,
calles, ríos, plantas…
todos quedarán dormidos
en estas páginas,
cuando alguien lea estos versos
volverán a la vida.
Primero amigo Paco, te felicito por ese premio que le dieron a tus letras en ese
concurso, por cierto merecedor de ello, por otro lado un buen enfoque de principio
a fin y bien llevado. Ha sido un placer poder pasar por tus letras y disfrutar de una
buena y fluida lectura. Besos y un abrazo. Tere
 
Cielo zumo de naranja en la ciudad pegatina:
hoy vuelan estatuas sobre lágrimas,
un reloj que cumple condena
secuestra las horas y pide rescate:
cien ventanas desnudas,
cinco iglesias tristes,
cuatro mendigos sin barba.


Cielo batido de fresa en la ciudad pegatina:
el río quisiera subir al tranvía,
las nubes ser piedra,
las baldosas, playa,
los automóviles, gorriones,
la luna, jornada laboral diurna.


Cielo licor de avellana en la ciudad pegatina:
un eterno suspiro recorre las calles,
crecen besos novatos entre los trenes,
sueños húmedos juegan a ser fuentes,
cuerpos entrelazados visitan estrellas,
un sin techo se enamora de un cajero,
las farolas cuentan chistes verdes,
un murciélago borracho bebe y bebe.



Cielo café con leche en la ciudad pegatina:
niños y niñas discuten con el cole,
un autobús tímido ama a la biblioteca,
le regala frenadas, libros de poemas,
las nubes juegan al póker con el sol
y pierden, tendrán que irse a otro día,
transeúntes con prisa desayunan esquinas,
monedas inquietas cambian y cambian de idea.


Cielo refresco de cola en la ciudad pegatina:
un gato maúlla a un mcdonald’s,
la hamburguesa esta dura de oído,
sueña con ser hipo,
la música sabe a kétchup,
muere un poema en una servilleta
atragantado con una patata frita.


Cielo té de canela en la ciudad pegatina:
ojos remolino se tragan la madrugada,
en el metro ha brotado un manantial de cerveza,
sobre los balcones macetas sueñan vuelos,
un gorrión da clases de yoga,
en el parque un libro huérfano
busca lector para su historia.


Cielo gazpacho en la ciudad pegatina:
flores negras se suicidan entre risas,
un cigarrillo quiere ser atleta,
una avenida sin fin termina en algún sitio,
los peces del lago hacen punto de cruz,
una bufanda a los juncos,
un jersey para la luna.


Cielo manzanilla con anís en la ciudad pegatina:
un perro travieso muerde a un poli,
al ayuntamiento se le cae un diente,
una minifalda busca tela marinera,
las aceras quieren ser hierba,
la hierba, árbol,
el árbol, río, ¡que frío!


Cielo vino tinto en la ciudad pegatina:
un cuadro del museo se fuga con una artista,
el cartero del barrio entrega una mentira,
las tabernas escoban sueños de baja estopa,
un asado de cordero pasea bajo la lluvia,
otro hospital enferma de fatiga,
el viento se lleva recuerdos que nadie reclama.



Cielo cerveza sin alcohol en la ciudad pegatina:
el televisor apagado da mejores noticias,
la lotería casi nunca se arrima,
el banco vende dinero
pero no compra música,
un semáforo ligón
le guiña el ojo a una rubia.


Cielo champan en la ciudad pegatina:
la farmacia de la esquina
se ha quedado encinta,
el instituto toma clases de ortografía,
un ascensor en pelotas
se baña en la piscina,
nacen y mueren sueños todos los días.


Cielo agua cristalina en la ciudad pegatina:
nadie quiere perderse el final del poema,
seres, enseres, edificios, máquinas,
calles, ríos, plantas…
todos quedarán dormidos
en estas páginas,
cuando alguien lea estos versos
volverán a la vida.
¡¡Tela marinera!!. Menudo ejercicio de metáforas nos has dejado. Elogio la clase poética con la que has escrito este poema. Elogio el recurso de adjetivar sustantivos (o ideas sutantivadas que se convierten en un adjetivo). Elogio el recurso de matizar (o, mejor dicho, ampliar) el concepto de "cielo" al inicio de cada estrofa, con ese despliegue de adjetivaciones, haciendo del "cielo", muchos cielos diferentes para cada cuestión distinta. Elogio la perfección sintáctica, y la coherencia semántica para cada situación ( o idea) descrita. Elogio la fusión de rima blanca con rima asonante (la cual surge de forma espontánea, y de forma armoniosa, con perfecta simbiosis). Elogio la exquisita musicalidad que se siente al declamar el poema (siempre declamo los poemas que leo), lo que redunda en una muy estética eufonía. Elogio el excelente vocabulario empleado, fruto de la riqueza linguística que, sin duda, posees. Y elogio el sentimiento que troquelas en el poema.
Todo el poema es, a mi juicio, para enmarcar, no me extraña que obtuvieras ese reconocimiento, ese premio.
Pero, pues que sería excesivo reseñarlo todo, quiero señalar unos cuantos versos, como exponente de la inmensa belleza poética (y filosófica) que atribuyo a tu poema, y son estos:

"un reloj que cumple condena
secuestra las horas y pide rescate"
------------------------------------------------------
"cuatro mendigos sin barba"
-------------------------------------------------------
""sueños húmedos juegan a ser fuentes,""
-------------------------------------------------------------
"un sin techo se enamora de un cajero,"
---------------------------------------------------------
"transeúntes con prisa desayunan esquinas,"
---------------------------------------------------
"muere un poema en una servilleta"
-------------------------------------------------------
"en el parque un libro huérfano
busca lector para su historia."
--------------------------------------------------
"una minifalda busca tela marinera,"
------------------------------------------------
""el viento se lleva recuerdos que nadie reclama."
-----------------------------------------------------------
"el banco vende dinero
pero no compra música,"
--------------------------------------------------------


Me ha encantado, y me ha hecho sentir muchas sensaciones, muchas, pues viví más de 40 años en una gran ciudad, en Barcelona.

Te felicito, y te aplaudo. Y te dejo mi gratitud por considerarme apto para leer tu poema, eso, me honra.

Un enorme abrazo, mi querido amigo.
 
Última edición:
Primero amigo Paco, te felicito por ese premio que le dieron a tus letras en ese
concurso, por cierto merecedor de ello, por otro lado un buen enfoque de principio
a fin y bien llevado. Ha sido un placer poder pasar por tus letras y disfrutar de una
buena y fluida lectura. Besos y un abrazo. Tere

Primero amigo Paco, te felicito por ese premio que le dieron a tus letras en ese
concurso, por cierto merecedor de ello, por otro lado un buen enfoque de principio
a fin y bien llevado. Ha sido un placer poder pasar por tus letras y disfrutar de una
buena y fluida lectura. Besos y un abrazo. Tere
Gracias amiga Tere por aceptar mi invitación y también por tu bello comentario. Me encanta que tú hayas leido este poema. Abrazote vuela. Paco.
 
Cielo zumo de naranja en la ciudad pegatina:
hoy vuelan estatuas sobre lágrimas,
un reloj que cumple condena
secuestra las horas y pide rescate:
cien ventanas desnudas,
cinco iglesias tristes,
cuatro mendigos sin barba.


Cielo batido de fresa en la ciudad pegatina:
el río quisiera subir al tranvía,
las nubes ser piedra,
las baldosas, playa,
los automóviles, gorriones,
la luna, jornada laboral diurna.


Cielo licor de avellana en la ciudad pegatina:
un eterno suspiro recorre las calles,
crecen besos novatos entre los trenes,
sueños húmedos juegan a ser fuentes,
cuerpos entrelazados visitan estrellas,
un sin techo se enamora de un cajero,
las farolas cuentan chistes verdes,
un murciélago borracho bebe y bebe.



Cielo café con leche en la ciudad pegatina:
niños y niñas discuten con el cole,
un autobús tímido ama a la biblioteca,
le regala frenadas, libros de poemas,
las nubes juegan al póker con el sol
y pierden, tendrán que irse a otro día,
transeúntes con prisa desayunan esquinas,
monedas inquietas cambian y cambian de idea.


Cielo refresco de cola en la ciudad pegatina:
un gato maúlla a un mcdonald’s,
la hamburguesa esta dura de oído,
sueña con ser hipo,
la música sabe a kétchup,
muere un poema en una servilleta
atragantado con una patata frita.


Cielo té de canela en la ciudad pegatina:
ojos remolino se tragan la madrugada,
en el metro ha brotado un manantial de cerveza,
sobre los balcones macetas sueñan vuelos,
un gorrión da clases de yoga,
en el parque un libro huérfano
busca lector para su historia.


Cielo gazpacho en la ciudad pegatina:
flores negras se suicidan entre risas,
un cigarrillo quiere ser atleta,
una avenida sin fin termina en algún sitio,
los peces del lago hacen punto de cruz,
una bufanda a los juncos,
un jersey para la luna.


Cielo manzanilla con anís en la ciudad pegatina:
un perro travieso muerde a un poli,
al ayuntamiento se le cae un diente,
una minifalda busca tela marinera,
las aceras quieren ser hierba,
la hierba, árbol,
el árbol, río, ¡que frío!


Cielo vino tinto en la ciudad pegatina:
un cuadro del museo se fuga con una artista,
el cartero del barrio entrega una mentira,
las tabernas escoban sueños de baja estopa,
un asado de cordero pasea bajo la lluvia,
otro hospital enferma de fatiga,
el viento se lleva recuerdos que nadie reclama.



Cielo cerveza sin alcohol en la ciudad pegatina:
el televisor apagado da mejores noticias,
la lotería casi nunca se arrima,
el banco vende dinero
pero no compra música,
un semáforo ligón
le guiña el ojo a una rubia.


Cielo champan en la ciudad pegatina:
la farmacia de la esquina
se ha quedado encinta,
el instituto toma clases de ortografía,
un ascensor en pelotas
se baña en la piscina,
nacen y mueren sueños todos los días.


Cielo agua cristalina en la ciudad pegatina:
nadie quiere perderse el final del poema,
seres, enseres, edificios, máquinas,
calles, ríos, plantas…
todos quedarán dormidos
en estas páginas,
cuando alguien lea estos versos
volverán a la vida.

Sin duda, una ciudad que tiene mucha vida, proyectos, sueños, aunque todo, un poco patas arriba. Pero así son las ciudades, especialmente, las más pobladas. Me gustaron mucho las imágenes Paco, ellas de seguro evidencian tu talento. Aprecio la invitación. Un abrazo.
 
Ante todo gracias por la invitacion Paco y muchas felicidades por ese premio que te mereces. Hermosa la ciudad que vas describiendo y nos llevas dentyro de ella con esa descripcion. Un poco de fantasear para escapar de las realidades que muchas veces nos agobian y de las que quisieramos cambiar por lo que no pudimos tener o hacer. No solo los chicos imaginan, Mi abrazo Paco.
 
¡¡Tela marinera!!. Menudo ejercicio de metáforas nos has dejado. Elogio la clase poética con la que has escrito este poema. Elogio el recurso de adjetivar sustantivos (o ideas sutantivadas que se convierten en un adjetivo). Elogio el recurso de matizar (o, mejor dicho, ampliar) el concepto de "cielo" al inicio de cada estrofa, con ese despliegue de adjetivaciones, haciendo del "cielo", muchos cielos diferentes para cada cuestión distinta. Elogio la perfección sintáctica, y la coherencia semántica para cada situación ( o idea) descrita. Elogio la fusión de rima blanca con rima asonante (la cual surge de forma espontánea, y de forma armoniosa, con perfecta simbiosis). Elogio la exquisita musicalidad que se siente al declamar el poema (siempre declamo los poemas que leo), lo que redunda en una muy estética eufonía. Elogio el excelente vocabulario empleado, fruto de la riqueza linguística que, sin duda, posees. Y elogio el sentimiento que troquelas en el poema.
Todo el poema es, a mi juicio, para enmarcar, no me extraña que obtuvieras ese reconocimiento, ese premio.
Pero, pues que sería excesivo reseñarlo todo, quiero señalar unos cuantos versos, como exponente de la inmensa belleza poética (y filosófica) que atribuyo a tu poema, y son estos:

"un reloj que cumple condena
secuestra las horas y pide rescate"
------------------------------------------------------
"cuatro mendigos sin barba"
-------------------------------------------------------
""sueños húmedos juegan a ser fuentes,""
-------------------------------------------------------------
"un sin techo se enamora de un cajero,"
---------------------------------------------------------
"transeúntes con prisa desayunan esquinas,"
---------------------------------------------------
"muere un poema en una servilleta"
-------------------------------------------------------
"en el parque un libro huérfano
busca lector para su historia."
--------------------------------------------------
"una minifalda busca tela marinera,"
------------------------------------------------
""el viento se lleva recuerdos que nadie reclama."
-----------------------------------------------------------
"el banco vende dinero
pero no compra música,"
--------------------------------------------------------


Me ha encantado, y me ha hecho sentir muchas sensaciones, muchas, pues viví más de 40 años en una gran ciudad, en Barcelona.

Te felicito, y te aplaudo. Y te dejo mi gratitud por considerarme apto para leer tu poema, eso, me honra.

Un enorme abrazo, mi querido amigo.
Amigo José primero quiero agradecerte el que aceptaras mi invitación para leer este poema y luego darte las gracias por tu bello y didactico comentario con el cual he aprendido mucho sobre mi poema, es un texto muy especial para mí y me alegra mucho el que tú lo hayas leido. Te mando un gran abrazo, nos encontraremos en nuestros próximos poemas. Paco.
 
Sin duda, una ciudad que tiene mucha vida, proyectos, sueños, aunque todo, un poco patas arriba. Pero así son las ciudades, especialmente, las más pobladas. Me gustaron mucho las imágenes Paco, ellas de seguro evidencian tu talento. Aprecio la invitación. Un abrazo.
I
Sin duda, una ciudad que tiene mucha vida, proyectos, sueños, aunque todo, un poco patas arriba. Pero así son las ciudades, especialmente, las más pobladas. Me gustaron mucho las imágenes Paco, ellas de seguro evidencian tu talento. Aprecio la invitación. Un abrazo.
Gracias amigo Nomar por aceptar mi invitación y por tu bello comentario, me alegra que tú hayas leido este poema. Un abrazo. Paco.
 

OBRA DEL JURADO

Con todo nuestro cariño



5.png



Gracias por tu colaboración en el Jurado
MUNDOPOESIA.COM
 
Ante todo gracias por la invitacion Paco y muchas felicidades por ese premio que te mereces. Hermosa la ciudad que vas describiendo y nos llevas dentyro de ella con esa descripcion. Un poco de fantasear para escapar de las realidades que muchas veces nos agobian y de las que quisieramos cambiar por lo que no pudimos tener o hacer. No solo los chicos imaginan, Mi abrazo Paco.
Gracias amiga Ycnan por aceptar mi invitación y por tu bello comentario, me alegra mucho que tu hayas leido este poema. Abrazote vuela. Paco.
 
Muy buenas imágenes dejas para recrear nuestra imaginación, con este ya acostumbrado té de canelas y demás figuras, excelente poema, me imagino a tu nena leyéndolo y viviéndolo... me ha encantado ese mundo mágico, felicidades.
 
Última edición:
Muy buenas imágenes dejas para recrear nuestra imaginación, con este ya acostumbrado té de canelas y demás figuras, excelente poema, me imagino a tu nena leyéndolo y viviéndolo... me ha encantado ese mundo mágico, felicidades.
Gracias amiga Sofía por tus bellas palabras. Abrazote vuela para ti. Paco.
 
Excelente el recorrido fresco y sensible al que nos invitan tus versos hasta cautivar...
Muy grato leerte querido amigo...te abrazo con todo mi cariño...
Nancy
Gracias amiga Nancy por aceptar mi invitación para leer este poema y también por tu bello comentario, me alegra mucho que lo hayas leido conocedor que soy de tu gran sensibilidad poética. Abrazote vuela para ti. Paco.
 
Cielo zumo de naranja en la ciudad pegatina:
hoy vuelan estatuas sobre lágrimas,
un reloj que cumple condena
secuestra las horas y pide rescate:
cien ventanas desnudas,
cinco iglesias tristes,
cuatro mendigos sin barba.


Cielo batido de fresa en la ciudad pegatina:
el río quisiera subir al tranvía,
las nubes ser piedra,
las baldosas, playa,
los automóviles, gorriones,
la luna, jornada laboral diurna.


Cielo licor de avellana en la ciudad pegatina:
un eterno suspiro recorre las calles,
crecen besos novatos entre los trenes,
sueños húmedos juegan a ser fuentes,
cuerpos entrelazados visitan estrellas,
un sin techo se enamora de un cajero,
las farolas cuentan chistes verdes,
un murciélago borracho bebe y bebe.



Cielo café con leche en la ciudad pegatina:
niños y niñas discuten con el cole,
un autobús tímido ama a la biblioteca,
le regala frenadas, libros de poemas,
las nubes juegan al póker con el sol
y pierden, tendrán que irse a otro día,
transeúntes con prisa desayunan esquinas,
monedas inquietas cambian y cambian de idea.


Cielo refresco de cola en la ciudad pegatina:
un gato maúlla a un mcdonald’s,
la hamburguesa está dura de oído,
sueña con ser hipo,
la música sabe a kétchup,
muere un poema en una servilleta
atragantado con una patata frita.


Cielo té de canela en la ciudad pegatina:
ojos remolino se tragan la madrugada,
en el metro ha brotado un manantial de cerveza,
sobre los balcones macetas sueñan vuelos,
un gorrión da clases de yoga,
en el parque un libro huérfano
busca lector para su historia.


Cielo gazpacho en la ciudad pegatina:
flores negras se suicidan entre risas,
un cigarrillo quiere ser atleta,
una avenida sin fin termina en algún sitio,
los peces del lago hacen punto de cruz,
una bufanda a los juncos,
un jersey para la luna.


Cielo manzanilla con anís en la ciudad pegatina:
un perro travieso muerde a un poli,
al ayuntamiento se le cae un diente,
una minifalda busca tela marinera,
las aceras quieren ser hierba,
la hierba, árbol,
el árbol, río, ¡que frío!


Cielo vino tinto en la ciudad pegatina:
un cuadro del museo se fuga con una artista,
el cartero del barrio entrega una mentira,
las tabernas escoban sueños de baja estopa,
un asado de cordero pasea bajo la lluvia,
otro hospital enferma de fatiga,
el viento se lleva recuerdos que nadie reclama.



Cielo cerveza sin alcohol en la ciudad pegatina:
el televisor apagado da mejores noticias,
la lotería casi nunca se arrima,
el banco vende dinero
pero no compra música,
un semáforo ligón
le guiña el ojo a una rubia.


Cielo champán en la ciudad pegatina:
la farmacia de la esquina
se ha quedado encinta,
el instituto toma clases de ortografía,
un ascensor en pelotas
se baña en la piscina,
nacen y mueren sueños todos los días.


Cielo agua cristalina en la ciudad pegatina:
nadie quiere perderse el final del poema,
seres, enseres, edificios, máquinas,
calles, ríos, plantas…
todos quedarán dormidos
en estas páginas,
cuando alguien lea estos versos
volverán a la vida.

Bien merecido diploma.
Resulta gratificante la lectura.
 
Cielo zumo de naranja en la ciudad pegatina:
hoy vuelan estatuas sobre lágrimas,
un reloj que cumple condena
secuestra las horas y pide rescate:
cien ventanas desnudas,
cinco iglesias tristes,
cuatro mendigos sin barba.


Cielo batido de fresa en la ciudad pegatina:
el río quisiera subir al tranvía,
las nubes ser piedra,
las baldosas, playa,
los automóviles, gorriones,
la luna, jornada laboral diurna.


Cielo licor de avellana en la ciudad pegatina:
un eterno suspiro recorre las calles,
crecen besos novatos entre los trenes,
sueños húmedos juegan a ser fuentes,
cuerpos entrelazados visitan estrellas,
un sin techo se enamora de un cajero,
las farolas cuentan chistes verdes,
un murciélago borracho bebe y bebe.



Cielo café con leche en la ciudad pegatina:
niños y niñas discuten con el cole,
un autobús tímido ama a la biblioteca,
le regala frenadas, libros de poemas,
las nubes juegan al póker con el sol
y pierden, tendrán que irse a otro día,
transeúntes con prisa desayunan esquinas,
monedas inquietas cambian y cambian de idea.


Cielo refresco de cola en la ciudad pegatina:
un gato maúlla a un mcdonald’s,
la hamburguesa está dura de oído,
sueña con ser hipo,
la música sabe a kétchup,
muere un poema en una servilleta
atragantado con una patata frita.


Cielo té de canela en la ciudad pegatina:
ojos remolino se tragan la madrugada,
en el metro ha brotado un manantial de cerveza,
sobre los balcones macetas sueñan vuelos,
un gorrión da clases de yoga,
en el parque un libro huérfano
busca lector para su historia.


Cielo gazpacho en la ciudad pegatina:
flores negras se suicidan entre risas,
un cigarrillo quiere ser atleta,
una avenida sin fin termina en algún sitio,
los peces del lago hacen punto de cruz,
una bufanda a los juncos,
un jersey para la luna.


Cielo manzanilla con anís en la ciudad pegatina:
un perro travieso muerde a un poli,
al ayuntamiento se le cae un diente,
una minifalda busca tela marinera,
las aceras quieren ser hierba,
la hierba, árbol,
el árbol, río, ¡que frío!


Cielo vino tinto en la ciudad pegatina:
un cuadro del museo se fuga con una artista,
el cartero del barrio entrega una mentira,
las tabernas escoban sueños de baja estopa,
un asado de cordero pasea bajo la lluvia,
otro hospital enferma de fatiga,
el viento se lleva recuerdos que nadie reclama.



Cielo cerveza sin alcohol en la ciudad pegatina:
el televisor apagado da mejores noticias,
la lotería casi nunca se arrima,
el banco vende dinero
pero no compra música,
un semáforo ligón
le guiña el ojo a una rubia.


Cielo champán en la ciudad pegatina:
la farmacia de la esquina
se ha quedado encinta,
el instituto toma clases de ortografía,
un ascensor en pelotas
se baña en la piscina,
nacen y mueren sueños todos los días.


Cielo agua cristalina en la ciudad pegatina:
nadie quiere perderse el final del poema,
seres, enseres, edificios, máquinas,
calles, ríos, plantas…
todos quedarán dormidos
en estas páginas,
cuando alguien lea estos versos
volverán a la vida.
Es la segunda vez que hoy me sorprende un escrito tuyo, no porque haya alguno que no lo haga, pues tu capacidad es maravillosa. Pero se me llenan los cielos de brumas, por no poder libar el sabor de cada uno de los firmamentos de vidas que no narras. Poder tomar un sorbito de cada uno, y mezclarme con todo el sentimiento que como liquido se derrama en cada estrofa. Lastima que hoy, no pueda hacerme liquida...
Y verdaderamente, imposible es perderse el final, sobre todo por el cielo de miel que sale de tus dedos para escribir, de tus labios para narrar, y de tu corazón para observar tantas formas de vida...tantos cielos diferentes...
¡Valiente, eres un pedazo de cielo!
Besos mi querido amigo...
¡Poemazo!
 

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