emilu
Poeta recién llegado
En medio de amapolas,
una espina negra vi,
incoherentemente hermosa,
estabas oculta en el jardín.
Tu belleza transgredía,
la mirada color marfil,
y tu espigada figura,
encajaban con mi perfil.
Lo anormal de tu hermosura,
hacía que llegaras a mí,
y tu extraña brisa oscura,
me enamoro con frenesí.
Al querer arrancar las rosas,
me encontré con tu espina febril,
y a pesar de ser tan negra,
no saque mis dedos de ahí.
Me gusto que fueras espina,
me éxito el dolor que viví,
y al sentir tu ira encendida,
inmediatamente comprendí.
Comprendí que eras espina,
y que siempre estarías ahí,
cuidando de todas las rosas,
cuidando también de mí.
una espina negra vi,
incoherentemente hermosa,
estabas oculta en el jardín.
Tu belleza transgredía,
la mirada color marfil,
y tu espigada figura,
encajaban con mi perfil.
Lo anormal de tu hermosura,
hacía que llegaras a mí,
y tu extraña brisa oscura,
me enamoro con frenesí.
Al querer arrancar las rosas,
me encontré con tu espina febril,
y a pesar de ser tan negra,
no saque mis dedos de ahí.
Me gusto que fueras espina,
me éxito el dolor que viví,
y al sentir tu ira encendida,
inmediatamente comprendí.
Comprendí que eras espina,
y que siempre estarías ahí,
cuidando de todas las rosas,
cuidando también de mí.