joblam
Poeta que considera el portal su segunda casa
Perdóname…
Por no dejar
susurrar de mis labios
un “Te amo”
cuando los tuyos
clamaban por un beso.
Aun sabiendo,
tuve el temor
que la distancia
surgiera entre nosotros
y disipara el vuelo de avecillas
de mi pecho sediento.
Después de un tiempo
inútil de espera
y por una extraña razón,
con el silencio de testigo,
la rendija se hizo horizonte
y se tornó inalcanzable
por no dejar vibrar
en el momento preciso
el eco de un “Te amo”
…perdóname.
Por no dejar
susurrar de mis labios
un “Te amo”
cuando los tuyos
clamaban por un beso.
Aun sabiendo,
tuve el temor
que la distancia
surgiera entre nosotros
y disipara el vuelo de avecillas
de mi pecho sediento.
Después de un tiempo
inútil de espera
y por una extraña razón,
con el silencio de testigo,
la rendija se hizo horizonte
y se tornó inalcanzable
por no dejar vibrar
en el momento preciso
el eco de un “Te amo”
…perdóname.