ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
Leía en su mano partituras
y entre surcos el agua para mi sed,
descubrí el camino más corto
a la avenida de los placeres
en un mundo imaginario
que quisiera tener cualquier mortal…
en su propio ser.
Tiene en ellas el espacio propicio
para inundar el manantial del gozo
nublándome los ojos para agudizar sentidos…
que creía muertos.
¿Y es que estarás cuando te llame?
Cuando tu nombre se esparza por los techados
entre la muchedumbre, entre el fuego y cenizas,
en la oclusión que da parte a soñar
emergiendo de entre sombras…
proclamando sonrisas.
¿Reconocerás mi voz que te llama?
Que a tientas y ciegamente te busca
contemplaría si es así, la dimensión de tus ojos
que asaltan de noche mis recuerdos.
Dame la vida para mantenerme en pie
para venerarte en altares
la consagración de mi fe.
Dame una gota de tu aliento
para verter en ti
la lluvia de mis besos
hazme el esclavo…
de tu encantamiento.
Geber Humberto Pérez Ulín.
y entre surcos el agua para mi sed,
descubrí el camino más corto
a la avenida de los placeres
en un mundo imaginario
que quisiera tener cualquier mortal…
en su propio ser.
Tiene en ellas el espacio propicio
para inundar el manantial del gozo
nublándome los ojos para agudizar sentidos…
que creía muertos.
¿Y es que estarás cuando te llame?
Cuando tu nombre se esparza por los techados
entre la muchedumbre, entre el fuego y cenizas,
en la oclusión que da parte a soñar
emergiendo de entre sombras…
proclamando sonrisas.
¿Reconocerás mi voz que te llama?
Que a tientas y ciegamente te busca
contemplaría si es así, la dimensión de tus ojos
que asaltan de noche mis recuerdos.
Dame la vida para mantenerme en pie
para venerarte en altares
la consagración de mi fe.
Dame una gota de tu aliento
para verter en ti
la lluvia de mis besos
hazme el esclavo…
de tu encantamiento.
Geber Humberto Pérez Ulín.
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