Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Tan solo tengo un par de zapatillas
y dos pies con cinco dedos cada uno,
un agujero en el bolsillo,
una libreta que camina escribiendo
y tres libros viejos repletos de versos,
le leo a la luna los domingos
cuando tirado en el parque
escucho el canto de la semana que viene,
paseo por la ciudad regalando soledades
y nunca esquivo una sonrisa
de unos ojos parlanchines,
me gusta beberme la tarde con palabras
escribiendo realidades que no han sucedido,
inventando colores y flores con mi lápiz desnudo,
si llueve me mojo el ombligo,
si hace sol le canto mañanas al río,
no quiero nada más que un poema
que tenga a bien preñarme de letras
y si alguno brota de mis devaneos
le peino el flequillo con raya en medio,
¿amor...? lo he tenido, lo tengo,
por eso lo conozco como a un amigo,
hay tantas cosas a las que amar
que no me faltan suspiros
ni unos versos con labios que recitan su eco.
y dos pies con cinco dedos cada uno,
un agujero en el bolsillo,
una libreta que camina escribiendo
y tres libros viejos repletos de versos,
le leo a la luna los domingos
cuando tirado en el parque
escucho el canto de la semana que viene,
paseo por la ciudad regalando soledades
y nunca esquivo una sonrisa
de unos ojos parlanchines,
me gusta beberme la tarde con palabras
escribiendo realidades que no han sucedido,
inventando colores y flores con mi lápiz desnudo,
si llueve me mojo el ombligo,
si hace sol le canto mañanas al río,
no quiero nada más que un poema
que tenga a bien preñarme de letras
y si alguno brota de mis devaneos
le peino el flequillo con raya en medio,
¿amor...? lo he tenido, lo tengo,
por eso lo conozco como a un amigo,
hay tantas cosas a las que amar
que no me faltan suspiros
ni unos versos con labios que recitan su eco.
Última edición: