eenciso
Poeta fiel al portal
Alguien te ha arrebatado del camino
por donde años anduviste desguarnecida,
vuestra estela apenas se ha disipado ante mi asombro,
Yo, un fiel soldado, amante rabioso de tus gestos,
pétreo en mi orilla frente a ti;
En una sola mirada detentarte y perderte,
el camino luce sinuoso y retorcido,
usaría el calzado alado, una herramienta afilada
y el bolso con el papel donde escribirte;
La cuesta dio contra una muralla,
las enormes rocas desde lo alto divisaron
comencé a escalar, demente pero estoico,
una imagen tuya entre las nubes apeló, continué;
La lluvia cayó, sobre el rostro y el último poema nuestro,
tú, tan lejos ya. Yo, entre el esfuerzo vano
y tus recuerdos como subterfugios,
las exiguas líneas sobre el papel sin ventura para rimar;
Vigilia y turbación como trasgos afligidos,
bajo la perpetuidad, sobre la cuesta sin labios
treparán mis anhelos al pernoctar el quinto día,
aprehensión por encargo hasta tu lejano reposo,
el último beso nuestro, una tarda escena en ti revolotea,
mientras yaces acompañada.
por donde años anduviste desguarnecida,
vuestra estela apenas se ha disipado ante mi asombro,
Yo, un fiel soldado, amante rabioso de tus gestos,
pétreo en mi orilla frente a ti;
En una sola mirada detentarte y perderte,
el camino luce sinuoso y retorcido,
usaría el calzado alado, una herramienta afilada
y el bolso con el papel donde escribirte;
La cuesta dio contra una muralla,
las enormes rocas desde lo alto divisaron
comencé a escalar, demente pero estoico,
una imagen tuya entre las nubes apeló, continué;
La lluvia cayó, sobre el rostro y el último poema nuestro,
tú, tan lejos ya. Yo, entre el esfuerzo vano
y tus recuerdos como subterfugios,
las exiguas líneas sobre el papel sin ventura para rimar;
Vigilia y turbación como trasgos afligidos,
bajo la perpetuidad, sobre la cuesta sin labios
treparán mis anhelos al pernoctar el quinto día,
aprehensión por encargo hasta tu lejano reposo,
el último beso nuestro, una tarda escena en ti revolotea,
mientras yaces acompañada.