epimeteo
Poeta que considera el portal su segunda casa
No digo que si o que no.
Digo que si Dios existe
no tiene perdón de Dios.
No digo que no o que sí.
Digo que me gustaría
que Él también creyera en mí.
Yo no le guardo rencor.
Si lo encuentro alguna vez
nos perdonamos los dos.
Manuel Alcántara
Disparando contra el cielo
y de la injusticia en pos
yo quise matar a Dios
causante de mi desvelo.
Frío, como es el hielo,
su corazón debe ser.
¿A que tanto padecer
en mi paso por la tierra?
¿Y qué misterios encierra
que nunca se deja ver?
Con mi pesar, azumbrado,
lanzo mis versos patéticos;
en escarceos poéticos
mi verso es ramoneado.
De Su saber asperjado
tocóme escasas porciones.
Yo podría dar razones
por qué poeto el yoísmo,
pues Él en Santo egoísmo
me negó un sinfín de dones.
Farsa es todo en este mundo,
pues muérete y ya verás
cuan pronto comprobarás
que en mis certezas abundo.
No es mi saber muy profundo
porque Aquel lo soslayó.
El vate permanecio
de Su justicia, acezante,
Mas si es un Ser dormitante
para que lo quiero yo.
A la noche sigue el día
y el día sigue a la noche;
no descansará el reproche
pues lo tuve de vigía.
¿Vendrá la tal parusía
que libre del paroxismo?
Si solo piensa en Si mismo
y pide veneración.
ya no veo solución
pues la respuesta es: mutismo.
Madrid, 30 de Abril del 2016
Digo que si Dios existe
no tiene perdón de Dios.
No digo que no o que sí.
Digo que me gustaría
que Él también creyera en mí.
Yo no le guardo rencor.
Si lo encuentro alguna vez
nos perdonamos los dos.
Manuel Alcántara
Disparando contra el cielo
y de la injusticia en pos
yo quise matar a Dios
causante de mi desvelo.
Frío, como es el hielo,
su corazón debe ser.
¿A que tanto padecer
en mi paso por la tierra?
¿Y qué misterios encierra
que nunca se deja ver?
Con mi pesar, azumbrado,
lanzo mis versos patéticos;
en escarceos poéticos
mi verso es ramoneado.
De Su saber asperjado
tocóme escasas porciones.
Yo podría dar razones
por qué poeto el yoísmo,
pues Él en Santo egoísmo
me negó un sinfín de dones.
Farsa es todo en este mundo,
pues muérete y ya verás
cuan pronto comprobarás
que en mis certezas abundo.
No es mi saber muy profundo
porque Aquel lo soslayó.
El vate permanecio
de Su justicia, acezante,
Mas si es un Ser dormitante
para que lo quiero yo.
A la noche sigue el día
y el día sigue a la noche;
no descansará el reproche
pues lo tuve de vigía.
¿Vendrá la tal parusía
que libre del paroxismo?
Si solo piensa en Si mismo
y pide veneración.
ya no veo solución
pues la respuesta es: mutismo.
Madrid, 30 de Abril del 2016
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