Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
La noche desplegaba sus alas,
nos visitaban diez estrellas con tu nombre
y una luna cariñosa que reía planetas,
jugábamos a ser piel sobre palabras,
a esconder silencios en las gargantas,
un beso duraba treinta caricias o más,
el tiempo se ausentaba unas horas,
en tu vientre dormía un poema,
mi mirada se abrazaba a la tuya,
la ventana siempre abierta,
las canciones se sucedían,
a veces se asomaba la lluvia,
otras el viento llamaba a la puerta,
yo dibujaba olas con tus manos,
tú encontrabas mañanas en las mías.
nos visitaban diez estrellas con tu nombre
y una luna cariñosa que reía planetas,
jugábamos a ser piel sobre palabras,
a esconder silencios en las gargantas,
un beso duraba treinta caricias o más,
el tiempo se ausentaba unas horas,
en tu vientre dormía un poema,
mi mirada se abrazaba a la tuya,
la ventana siempre abierta,
las canciones se sucedían,
a veces se asomaba la lluvia,
otras el viento llamaba a la puerta,
yo dibujaba olas con tus manos,
tú encontrabas mañanas en las mías.