Daniel Pazos
Poeta adicto al portal
Le pregunté a tus ojos
si acaso han visto pasar por ellos
a mi corazón errante,
distraido y torpe como el que mas.
Uno, sólo uno de ellos,
disimulaba ruborizado
mientras el otro, casi inmutable
mantenía firme su pestañar.
No se si engañan intencionados
o son los complices de su fugar,
pero yo se, lo se sin duda,
que ellos bien saben
por donde está.
Quiero saber el modo,
les dije a ellos,
cuentenme un poco,
tan solo un poco
si no lo es todo,
de como ha hecho,
para encontrar
lo que tanto anhela
que es el camino que
lo lleve a la felicidad.
Dime,
¿Ha sido el sólo?
¿o casi solo? ¿fuisteis vosotros?
preciosos ojos (lo reconozco)
los que han guiado su deambular.
Estoy seguro, ¡no fueron otros!
es que estos ojos, son muchos ojos
para abarcarlos con un solo mirar.
Estoy seguro, yo lo conozco,
aventurero y un poco loco,
se que se ha ido tras de vosotros
y ya no quiere ni regresar.
Reposa calmo, lo estoy sintiendo,
suave y profundo en el misterio
perpetuo y tierno de su soñar
con tu mirada, que no es eterna
pero que muestra desde tus ojos
en que consiste la eternidad.
Autor Daniel Pazos
si acaso han visto pasar por ellos
a mi corazón errante,
distraido y torpe como el que mas.
Uno, sólo uno de ellos,
disimulaba ruborizado
mientras el otro, casi inmutable
mantenía firme su pestañar.
No se si engañan intencionados
o son los complices de su fugar,
pero yo se, lo se sin duda,
que ellos bien saben
por donde está.
Quiero saber el modo,
les dije a ellos,
cuentenme un poco,
tan solo un poco
si no lo es todo,
de como ha hecho,
para encontrar
lo que tanto anhela
que es el camino que
lo lleve a la felicidad.
Dime,
¿Ha sido el sólo?
¿o casi solo? ¿fuisteis vosotros?
preciosos ojos (lo reconozco)
los que han guiado su deambular.
Estoy seguro, ¡no fueron otros!
es que estos ojos, son muchos ojos
para abarcarlos con un solo mirar.
Estoy seguro, yo lo conozco,
aventurero y un poco loco,
se que se ha ido tras de vosotros
y ya no quiere ni regresar.
Reposa calmo, lo estoy sintiendo,
suave y profundo en el misterio
perpetuo y tierno de su soñar
con tu mirada, que no es eterna
pero que muestra desde tus ojos
en que consiste la eternidad.
Autor Daniel Pazos
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