-¿Cuantos años tienes?
-Tengo siete años y medio.
Para un niño es primordial el medio
porque un minuto de niño encierra eternidades.
-¿Está josep Xavier? -pregunté a su madre-
-Ha ido al huerto.
El huerto era un campo de naranjos arrancados
de raiz por el virus de la tristeza.Para nosotros
el final de la civilización donde la madre tierra abraza
la inocencia de los niños desatando el peso metafísico
de la existencia universal. Fundiéndolos en comunión
perfecta materia con materia.
Josep Xavier sufría una enfermedad bioquímica
que le costó la vida.Hoy hubiera bastado una corrección
en la dieta para evitar el drama familiar.
-Anoche cayó una estrella en el huerto -me dijo-
Corriendo sin parar fui y aún pude ver el molde en el barro
pero la estrella ya no estaba.
Son instantes donde todo es tan real que resulta absurdo
buscar la linea divisoria que rompe la magia y el encanto.
Aquel día me vistieron de ángel blanco con una corona
de flores delante de sus padres.
Aún hoy ,cuando me ven ,rompen a llorar.Para ellos
yo siempre seré Josep Xavier.
-Tengo siete años y medio.
Para un niño es primordial el medio
porque un minuto de niño encierra eternidades.
-¿Está josep Xavier? -pregunté a su madre-
-Ha ido al huerto.
El huerto era un campo de naranjos arrancados
de raiz por el virus de la tristeza.Para nosotros
el final de la civilización donde la madre tierra abraza
la inocencia de los niños desatando el peso metafísico
de la existencia universal. Fundiéndolos en comunión
perfecta materia con materia.
Josep Xavier sufría una enfermedad bioquímica
que le costó la vida.Hoy hubiera bastado una corrección
en la dieta para evitar el drama familiar.
-Anoche cayó una estrella en el huerto -me dijo-
Corriendo sin parar fui y aún pude ver el molde en el barro
pero la estrella ya no estaba.
Son instantes donde todo es tan real que resulta absurdo
buscar la linea divisoria que rompe la magia y el encanto.
Aquel día me vistieron de ángel blanco con una corona
de flores delante de sus padres.
Aún hoy ,cuando me ven ,rompen a llorar.Para ellos
yo siempre seré Josep Xavier.
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