elena morado
Poeta que considera el portal su segunda casa
Estaba el señor don gato
sentadito en su tejado
marramiau miau miau miau
-abuela cántamela otra vez-
y se la cantaba otra vez, con las mismas ganas que la primera,
como la estrella de broadway que nunca fue.
La abuela murió hace más de veinte años y ella sigue escuchándola
-puta, te voy a matar-
y aprieta muy fuerte sus manos contra las orejas y escucha a su abuela
igual que cuando era niña
estaba el señor don gato...
oye el llanto y al momento se la acercan a su vientre
-es una niña-
y le canta como le cantó su abuela mientras le promete
que nunca tendrá que apretar muy fuerte
las manos contra su cabeza
para poder escucharla:
sentadito en su tejado
marramiau miau miau miau.
Antonia Mauro del Blanco
***************
A las mujeres que son golpeadas, humilladas, vejadas y asesinadas a manos de sus parejas.
Los tres versos iniciales, pertenecen a una conocida canción infantil.
sentadito en su tejado
marramiau miau miau miau
-abuela cántamela otra vez-
y se la cantaba otra vez, con las mismas ganas que la primera,
como la estrella de broadway que nunca fue.
La abuela murió hace más de veinte años y ella sigue escuchándola
-puta, te voy a matar-
y aprieta muy fuerte sus manos contra las orejas y escucha a su abuela
igual que cuando era niña
estaba el señor don gato...
oye el llanto y al momento se la acercan a su vientre
-es una niña-
y le canta como le cantó su abuela mientras le promete
que nunca tendrá que apretar muy fuerte
las manos contra su cabeza
para poder escucharla:
sentadito en su tejado
marramiau miau miau miau.
Antonia Mauro del Blanco
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A las mujeres que son golpeadas, humilladas, vejadas y asesinadas a manos de sus parejas.
Los tres versos iniciales, pertenecen a una conocida canción infantil.
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