Mateo García Victoria
Poeta recién llegado
Entre tus senos, tus lunares
semi-desnudos, cómo estrellas y
puntos configuran mi universo.
Me detengo ante el abismo infinito
de tus hombros hasta tus caderas
cayendo hacia la muerte;
sólo pienso en hacerte el amor.
El viento despeina tu cabello,
yo deseando que sean mis dedos
que mi piel conquiste la tuya,
ser el manto que censure tu cuerpo.
Tirado en este discurso inconexo
decirte que aguardo tras el telón
que verte feliz es el mayor concierto.
Decirte que que fallo tanto como intento
que me has enamorado y aún recuerdo,
vivía feliz sin conocerte y ahora;
sé que morir, matar por ti, ser,
ser un infeliz podría hacerlo sonriendo.
Que tú eres toda mi ternura
la valkiria que defiende mi cordura
la valiente compañera de desventuras...
¿Quién será el guardián de tus labios?
yo soy un guerrillero sin más consejo sabio
que aquel de cruzar desierto para poder besarlos,
superar las barreras romper los barrotes,
desgarrar las horas, desgarrar tu ropa,
jamás frenar cuando me pidan que frene
acelerar cuando me pidas que acelere.
¡Seremos dos halcones cayendo en picado
seremos dos lobos rusos bailando en la nieve!...
Más que romántico, soy un pirata, un cerdo,
el que quiere follarte hasta perder el aliento,
gritar y que me grites... Entre tus senos...
Tus lunares configuran mi universo...
semi-desnudos, cómo estrellas y
puntos configuran mi universo.
Me detengo ante el abismo infinito
de tus hombros hasta tus caderas
cayendo hacia la muerte;
sólo pienso en hacerte el amor.
El viento despeina tu cabello,
yo deseando que sean mis dedos
que mi piel conquiste la tuya,
ser el manto que censure tu cuerpo.
Tirado en este discurso inconexo
decirte que aguardo tras el telón
que verte feliz es el mayor concierto.
Decirte que que fallo tanto como intento
que me has enamorado y aún recuerdo,
vivía feliz sin conocerte y ahora;
sé que morir, matar por ti, ser,
ser un infeliz podría hacerlo sonriendo.
Que tú eres toda mi ternura
la valkiria que defiende mi cordura
la valiente compañera de desventuras...
¿Quién será el guardián de tus labios?
yo soy un guerrillero sin más consejo sabio
que aquel de cruzar desierto para poder besarlos,
superar las barreras romper los barrotes,
desgarrar las horas, desgarrar tu ropa,
jamás frenar cuando me pidan que frene
acelerar cuando me pidas que acelere.
¡Seremos dos halcones cayendo en picado
seremos dos lobos rusos bailando en la nieve!...
Más que romántico, soy un pirata, un cerdo,
el que quiere follarte hasta perder el aliento,
gritar y que me grites... Entre tus senos...
Tus lunares configuran mi universo...