Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
TU, EL MÁS BELLO PAISAJE.
(Dedicado II)
Déjame admirar la belleza de tu mundo,
esos paisajes con surcos en la palma
de tu mano; cierra tus dedos cogiendo,
el perfume del aire en un día de otoño,
que te llene de vida una a una cada uña.
(Dedicado II)
Déjame admirar la belleza de tu mundo,
esos paisajes con surcos en la palma
de tu mano; cierra tus dedos cogiendo,
el perfume del aire en un día de otoño,
que te llene de vida una a una cada uña.
Enviar un beso y deshojarlo
como flor en tus labios.
como flor en tus labios.
Verte florecer como mujer,
a cada paso que la luna,
hace Camino sin romper.,
la quietud de tu ser,
en el valle de una madrugada.
a cada paso que la luna,
hace Camino sin romper.,
la quietud de tu ser,
en el valle de una madrugada.
El más alejado de los planetas
Solo vive por ser tu almohada.
Solo vive por ser tu almohada.
El viento hace de albitana a tu pelo,
guardián de sus juegos florales,
tallos de espiga en negro,
envidia de los rosales,
la luna ilumina dos noches.
guardián de sus juegos florales,
tallos de espiga en negro,
envidia de los rosales,
la luna ilumina dos noches.
Si bajas la mirada y cierras los ojos,
los parpados apagaran dos luceros.
los parpados apagaran dos luceros.
Dédalo esculpió otro laberinto en tu cuerpo,
tu corazón tiene alas con plumas de cera,
se derriten con el sol de tu sentimiento,
y como Icaro se cae una lágrima,
que hace agua en el Egeo de una poesía.
tu corazón tiene alas con plumas de cera,
se derriten con el sol de tu sentimiento,
y como Icaro se cae una lágrima,
que hace agua en el Egeo de una poesía.
Las jardineras de balcones de los suspiros,
se llenan con una de tus sonrisas
se llenan con una de tus sonrisas
Ausente de las ausencias remotas,
niña que juega con las muñecas de los sueños,
se espabila con el café de las mañanas,
realidades de los días cotidianos,
dehiscente que adorna el paso de los años.
niña que juega con las muñecas de los sueños,
se espabila con el café de las mañanas,
realidades de los días cotidianos,
dehiscente que adorna el paso de los años.
Sus caderas son los deseos
de las enredaderas que quieren ser cinturones.
de las enredaderas que quieren ser cinturones.
Olerte sin respirarte y verte sin mirar,
hacerte palio de girasoles hasta tocar,
el último de los rincones y hacerte brotar,
todos los amores y seguir para trovar,
hasta aflorar el tatuaje que ponga amar.
hacerte palio de girasoles hasta tocar,
el último de los rincones y hacerte brotar,
todos los amores y seguir para trovar,
hasta aflorar el tatuaje que ponga amar.
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