El poeta de la lluvia.
Poeta recién llegado
La oscuridad que me atrapa
y esos ojos
que me hipnotizan
los labios
que me enganchan
las curvas
que mis sentidos memorizan.
Diferente, complicada, especial
difícil sería encontrar
a alguien igual.
Mis versos se paralizan
la hoja en blanco
cuando imagino
tu figura
mirándome, espiándome
como un ángel fugitivo
con aquel gesto pensativo
con un aire de demonio
vienes a salvar un alma
que vive en blanco y negro
tan solo amando el odio
tan solo escribiendo
versos tristes
en su cuaderno.
Las palabras a veces escapan
porque ya no quiero hablar
quiero hacer poesía
sobre tu cuerpo
tan solo quiero
pararme a vivir
en ese momento
dejar de ver
como quiere huir el tiempo
viajando a miles de lugares
por las líneas de tu cuello.
Eres como el fuego
que prende sobre mi alma
como esa tormenta
que me arroya
y después trae calma
eres la eterna vela
que no se consume
y brilla espléndida e infinita
en el firmamento
eres el suave escalofrío
que me trae el viento.
Eres lo que necesitaba
y no supe ver
eres el deseo
eres el placer
eres el verso desnudo
que me despierta
temblando en mi cama
eres la pesadilla
que me reclama
si no estas
mis labios secos
lloran tu ausencia
de noche y de día
eres la miel que ansían
eres pura poesía.
y esos ojos
que me hipnotizan
los labios
que me enganchan
las curvas
que mis sentidos memorizan.
Diferente, complicada, especial
difícil sería encontrar
a alguien igual.
Mis versos se paralizan
la hoja en blanco
cuando imagino
tu figura
mirándome, espiándome
como un ángel fugitivo
con aquel gesto pensativo
con un aire de demonio
vienes a salvar un alma
que vive en blanco y negro
tan solo amando el odio
tan solo escribiendo
versos tristes
en su cuaderno.
Las palabras a veces escapan
porque ya no quiero hablar
quiero hacer poesía
sobre tu cuerpo
tan solo quiero
pararme a vivir
en ese momento
dejar de ver
como quiere huir el tiempo
viajando a miles de lugares
por las líneas de tu cuello.
Eres como el fuego
que prende sobre mi alma
como esa tormenta
que me arroya
y después trae calma
eres la eterna vela
que no se consume
y brilla espléndida e infinita
en el firmamento
eres el suave escalofrío
que me trae el viento.
Eres lo que necesitaba
y no supe ver
eres el deseo
eres el placer
eres el verso desnudo
que me despierta
temblando en mi cama
eres la pesadilla
que me reclama
si no estas
mis labios secos
lloran tu ausencia
de noche y de día
eres la miel que ansían
eres pura poesía.