Como miran las estrellas a las sombras
en la acallada inmensidad de la noche
me abriste ventanas como universos
cuando en mí estallaban volcanes de penumbras.
Qué lento era el eclipse de mis hojas
en el otoño y su nostalgia de la soledad,
qué duro el desierto, ayer marchito,
en el triste desandar de mi desvarío.
Transparente como la lluvia de enero
me arropó tu sol desde lo mágico;
amaneció la vida, auscultándonos,
y mi velero desancló con tus brisas.
Se despejó la niebla en mi horizonte,
mis desoladas esperas sin tus sonrisas
y, también, mis muchas muertes sin tus ojos
cuando en la voz de tu silencio me nombraste.
Luminoso reverberó tu corazón de manantiales
y me llevaste en una esperanza de arco iris,
me entregaste tu huella y tu camino
en el brillo emancipador de nuestro destino.
Te escriben hoy mis letras resucitadas
con luna nueva y llena de mis poesías
y te ensalzan los versos de mis manos
porque eres el amor de mis amores.
en la acallada inmensidad de la noche
me abriste ventanas como universos
cuando en mí estallaban volcanes de penumbras.
Qué lento era el eclipse de mis hojas
en el otoño y su nostalgia de la soledad,
qué duro el desierto, ayer marchito,
en el triste desandar de mi desvarío.
Transparente como la lluvia de enero
me arropó tu sol desde lo mágico;
amaneció la vida, auscultándonos,
y mi velero desancló con tus brisas.
Se despejó la niebla en mi horizonte,
mis desoladas esperas sin tus sonrisas
y, también, mis muchas muertes sin tus ojos
cuando en la voz de tu silencio me nombraste.
Luminoso reverberó tu corazón de manantiales
y me llevaste en una esperanza de arco iris,
me entregaste tu huella y tu camino
en el brillo emancipador de nuestro destino.
Te escriben hoy mis letras resucitadas
con luna nueva y llena de mis poesías
y te ensalzan los versos de mis manos
porque eres el amor de mis amores.