Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Ni llueve ni nieva ni hace sol
si no todo lo contrario,
las hojas de los árboles
sonríen melancólicamente,
los gorriones juegan a ser piratas
en las fuentes del parque,
el viento brilla por su ausencia,
solo la luna vestida de día
se asoma entre dos nubes gemelas.
Tú esperas algo aunque no sabes que,
ella quiere dar trocitos de su risa
a cambios de besos sin tiempo,
el destino os cruza en el escaparate
de una tienda de juguetes,
cuatro palabras suyas rompen el hielo:
"me gustan los payasos",
os dais la mano y os vais paseando
charlando sobre el circo
y los soldaditos de plomo,
las calles te guiñan un ojo
mientras los semáforos
cambian todos a verde.
si no todo lo contrario,
las hojas de los árboles
sonríen melancólicamente,
los gorriones juegan a ser piratas
en las fuentes del parque,
el viento brilla por su ausencia,
solo la luna vestida de día
se asoma entre dos nubes gemelas.
Tú esperas algo aunque no sabes que,
ella quiere dar trocitos de su risa
a cambios de besos sin tiempo,
el destino os cruza en el escaparate
de una tienda de juguetes,
cuatro palabras suyas rompen el hielo:
"me gustan los payasos",
os dais la mano y os vais paseando
charlando sobre el circo
y los soldaditos de plomo,
las calles te guiñan un ojo
mientras los semáforos
cambian todos a verde.
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