En la ladera

puroamor

Poeta fiel al portal


Las caricias que no dimos a escondidas,
cuando fuimos de paseo a la ladera,
olvidaste de repente, aborrecidas,
por tener comprometida tu cadera.


No recuerdo yo tampoco, las palabras
que dijiste cuando estabas en mis brazos.
Me parece que indicaste: ¡Ya no abras
las heridas!, ¡ Lléname mejor de abrazos!


Yo te dije: ¡Calla! ¡Ya no mientas tanto!
̶ mientras lenta, componías tu corpiño ̶
pues notando que no existe en ti ni llanto,
de seguro que tampoco habrá cariño.


Los lamentos que salieron de tu boca,
̶ sin haber justificado tus acciones ̶
fueron dinamita dentro de la roca,
destruyendo centenares de ilusiones.


Mas, ahora lejos, lo medito todo,
y concluyo, que de convivir contigo,
tanto cruel engaño, retorciendo el codo,
fuera casi, consentirlo a mi enemigo.


Es por eso que abandono el masoquismo.
ya no quiero continuar languideciendo.
Vete ahora a entretener tu clientelismo,
que tu cuerpo, estarán apeteciendo.
 


Las caricias que no dimos a escondidas,
cuando fuimos de paseo a la ladera,
olvidaste de repente, aborrecidas,
por tener comprometida tu cadera.


No recuerdo yo tampoco, las palabras
que dijiste cuando estabas en mis brazos.
Me parece que indicaste: ¡Ya no abras
las heridas!, ¡ Lléname mejor de abrazos!


Yo te dije: ¡Calla! ¡Ya no mientas tanto!
̶ mientras lenta, componías tu corpiño ̶
pues notando que no existe en ti ni llanto,
de seguro que tampoco habrá cariño.


Los lamentos que salieron de tu boca,
̶ sin haber justificado tus acciones ̶
fueron dinamita dentro de la roca,
destruyendo centenares de ilusiones.


Mas, ahora lejos, lo medito todo,
y concluyo, que de convivir contigo,
tanto cruel engaño, retorciendo el codo,
fuera casi, consentirlo a mi enemigo.


Es por eso que abandono el masoquismo.
ya no quiero continuar languideciendo.
Vete ahora a entretener tu clientelismo,
que tu cuerpo, estarán apeteciendo.
El amor a veces languidece y es mejor dejarlo marchar. Buen poema amigo puroamor. Un abrazo. Paco.
 


Las caricias que no dimos a escondidas,
cuando fuimos de paseo a la ladera,
olvidaste de repente, aborrecidas,
por tener comprometida tu cadera.


No recuerdo yo tampoco, las palabras
que dijiste cuando estabas en mis brazos.
Me parece que indicaste: ¡Ya no abras
las heridas!, ¡ Lléname mejor de abrazos!


Yo te dije: ¡Calla! ¡Ya no mientas tanto!
̶ mientras lenta, componías tu corpiño ̶
pues notando que no existe en ti ni llanto,
de seguro que tampoco habrá cariño.


Los lamentos que salieron de tu boca,
̶ sin haber justificado tus acciones ̶
fueron dinamita dentro de la roca,
destruyendo centenares de ilusiones.


Mas, ahora lejos, lo medito todo,
y concluyo, que de convivir contigo,
tanto cruel engaño, retorciendo el codo,
fuera casi, consentirlo a mi enemigo.


Es por eso que abandono el masoquismo.
ya no quiero continuar languideciendo.
Vete ahora a entretener tu clientelismo,
que tu cuerpo, estarán apeteciendo.
Con amor despedirse pero a la vez seducirse por el recuero que
es apetito para unos sentidos confines y mutuos.felicidades pues
el `poema se lee con sublimes razones de proximidad.
felicidades. luzyabsenta
 
Con amor despedirse pero a la vez seducirse por el recuero que
es apetito para unos sentidos confines y mutuos.felicidades pues
el `poema se lee con sublimes razones de proximidad.
felicidades. luzyabsenta

Tus palabras siempre son un aliciente para mi. Agradezco tu fastuoso comentario y el tiempo que empleaste para leer mi poema.

Saludos y abrazos.

puroamor.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba