Luis de Pablos
Poeta veterano en el Portal
Al final me encontraréis como siempre
amigo de la luz, acurrucado bajo el sol,
al lado de la espiga y la amapola.
Porque yo llevo el mes de mayo
entre mis cosas,
como llevo nombre y apellidos
y el cautivo silencio de tus besos
y el profundo miedo al olvido.
También llevo una canción inacabada,
una quimera amiga de mis versos
y una aguja de marear desimantada.
Llevo bajo mis pies cansados
un camino antiguo
y una larga soledad
que ya no duele.
Llevo también un viejo ya, cuaderno
desencuadernado, de agravios y miserias
lleno y perdiendo voy sus hojas,
según voy cerrando los senderos.
Y al filo final del horizonte
tú, mujer, y todo aquello que resultó bueno:
Tu amor pleno y feliz
como una tarde de sábado.
amigo de la luz, acurrucado bajo el sol,
al lado de la espiga y la amapola.
Porque yo llevo el mes de mayo
entre mis cosas,
como llevo nombre y apellidos
y el cautivo silencio de tus besos
y el profundo miedo al olvido.
También llevo una canción inacabada,
una quimera amiga de mis versos
y una aguja de marear desimantada.
Llevo bajo mis pies cansados
un camino antiguo
y una larga soledad
que ya no duele.
Llevo también un viejo ya, cuaderno
desencuadernado, de agravios y miserias
lleno y perdiendo voy sus hojas,
según voy cerrando los senderos.
Y al filo final del horizonte
tú, mujer, y todo aquello que resultó bueno:
Tu amor pleno y feliz
como una tarde de sábado.