Geraland
Poeta recién llegado
Fuiste la concepción de recias revoluciones
hija de libertarios con sueños patriotas
de sangre y pasión fueron tus cimientos
y te quiero, no como a una madre abnegada
sino como a un padre que abandona.
Tú has sido todo lo que he tenido;
he crecido en tus caminos arbolados,
he amado en tus valles frondosos,
he soñado en tus costas orientales,
he imaginado en tus montañas nevadas,
he sido aventurera en tu angostura,
y he perdido la fe en tus calles citadinas.
La belleza atemporal de tus montes
contrasta con la desidia de tus avenidas
eres mares de un azul profundo
con pescadores derrotados
eres tepuyes ancestrales
con mineros explotados
eres ciudades progresistas
con delincuentes hambrientos
y te quiero, no como un amor soñado
sino como un amor que atormenta.
Tus hijos han sido héroes sin rostro
náufragos en una tierra tan fecunda
donde crece desde vida hasta desesperanza
caras curtidas de miedo e ignorancia
que hacen mosaicos en tus paisajes.
Y aunque el futuro pinta gris añil
y huele a soledad y exilio
nunca olvidaré lo que me has dado
ni tampoco lo que me has quitado;
desde padres hasta amores,
desde amigos hasta ideales.
Pequeña Venecia, querida mía
te anhelo por tu utopía
y te odio por tu opresión
y cuando mi piel se curta
por los soles de otras tierras
y mis ojos cansados se apaguen
de tanto ver belleza en otros lares
siempre volveré a ti, mi terruño
donde mis cenizas volarán libres
en tu cielo de atardeceres corales.