ivoralgor
Poeta fiel al portal
Se me cayó el velo de la incredulidad cuando la vi, frente a mí, desnudarse lentamente. Despojándose de cada una de sus prendas. En silencio le dije: - No es que no me excite tu desnudez, que se pasea descarada cuando te bañas, pero me excita verte cuando el vestido se te ciñe al cuerpo, imaginar tu ropa íntima aprisionando tu sexo que desea respirar, ahogando una palpitación tenue. Verte los jeans moldeándote las deliciosas nalgas. Perdón, pero no es que no me excite tu desnudez, pero me enloquece ver cómo te ahoga el sostén los senos tibios, que desean ser mordisqueados por mis dientes. Ver ondear tus cabellos cuando ríes, cuando te lanzas en mis brazos por un beso cálido. Me enloqueces con ropa o sin ella; toda tú una excitación interminable.