Colibrí Etéreo
Poeta recién llegado
Aún debajo de la noche,
millares de flores se refunden entre
la estrellada alfombra que recubre
al espacio infinito.
Y las aves diminutas que desde
el fondo de tus manos,
me traían tus palabras y tus llantos,
a dónde irán cuando no estés
debajo de la lluvia, del sol y los astros?
Sólo logro dormir
cuando descanso en las llanuras níveas,
de tus piernas extendidas:
tus muslos,
cunas aterciopeladas
para mis sueños inagotables.
En qué geografía corporal
desahogaré mis deseos,
si no está tu cintura para anclarme a ella,
cuando el destino es turbulento?
¡Trae tu espalda a mi boca sedienta!
La piel se eriza con instinto gatuno,
labios trémulos, recuerdos nocturnos,
en medio de tus senos me consumo.
Ni vaciando al sol
los mares de la tierra,
podría extinguirse su perpetua llama,
así de imposible es mermar
el oleaje indómito que en mi alma clama:
hambre, sed, salvaje delirio,
reprimir el deseo no es más que un martirio:
Todo se revuelve en un ciclón si nos tocamos...
Un pequeño colibrí se inmola,
en el loto blanco de tus manos.
-Colibrí Etéreo
millares de flores se refunden entre
la estrellada alfombra que recubre
al espacio infinito.
Y las aves diminutas que desde
el fondo de tus manos,
me traían tus palabras y tus llantos,
a dónde irán cuando no estés
debajo de la lluvia, del sol y los astros?
Sólo logro dormir
cuando descanso en las llanuras níveas,
de tus piernas extendidas:
tus muslos,
cunas aterciopeladas
para mis sueños inagotables.
En qué geografía corporal
desahogaré mis deseos,
si no está tu cintura para anclarme a ella,
cuando el destino es turbulento?
¡Trae tu espalda a mi boca sedienta!
La piel se eriza con instinto gatuno,
labios trémulos, recuerdos nocturnos,
en medio de tus senos me consumo.
Ni vaciando al sol
los mares de la tierra,
podría extinguirse su perpetua llama,
así de imposible es mermar
el oleaje indómito que en mi alma clama:
hambre, sed, salvaje delirio,
reprimir el deseo no es más que un martirio:
Todo se revuelve en un ciclón si nos tocamos...
Un pequeño colibrí se inmola,
en el loto blanco de tus manos.
-Colibrí Etéreo
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