pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
suavemente sus dedos bajó
la cremallera de su vestido,
mientras ella acariciaba
su torso alterando sus latidos.
sus cuerpos posaban desnudos
totalmente encendidos,
besos, caricias y el deseo
alteraban sus sentidos.
su lecho parecía un volcán
y ellos la lava ardiente,
él dentro de ella extasiado
ella su esclava ferviente.
una y otra vez su amor remetia
ella con placer lo recibía,
los aromas mas lujuriosos
de sus cuerpos vertían.
su amor y lujuria seguía
mientras mas daban, mas querían,
sus cuerpos consumían
en entrega lasciva.
de repente ella despertó
vestida de encajes finos,
él dormía a su lado
con un sueño profundo .
toda la pasión que guarda
y solo en sueños vivida,
su cuerpo lo reprimia
y su alma ansía.
el titulo de dama debía guardar
sin su ardor demostrar,
más como una ramera
su cuerpo deseaba amar.
la cremallera de su vestido,
mientras ella acariciaba
su torso alterando sus latidos.
sus cuerpos posaban desnudos
totalmente encendidos,
besos, caricias y el deseo
alteraban sus sentidos.
su lecho parecía un volcán
y ellos la lava ardiente,
él dentro de ella extasiado
ella su esclava ferviente.
una y otra vez su amor remetia
ella con placer lo recibía,
los aromas mas lujuriosos
de sus cuerpos vertían.
su amor y lujuria seguía
mientras mas daban, mas querían,
sus cuerpos consumían
en entrega lasciva.
de repente ella despertó
vestida de encajes finos,
él dormía a su lado
con un sueño profundo .
toda la pasión que guarda
y solo en sueños vivida,
su cuerpo lo reprimia
y su alma ansía.
el titulo de dama debía guardar
sin su ardor demostrar,
más como una ramera
su cuerpo deseaba amar.