elena morado
Poeta que considera el portal su segunda casa
Podrás violarme mil veces
podrás hacerlo una y otra vez
podrás violar mi boca
mis manos
todo mi cuerpo
Podrás hacerlo solo
en grupo
como reyes del mambo
como animales apestados
como salvajes
Podrás prostituirme
esclavizar mi cuerpo hasta caer exhausta
amenazarme con quitarme a mis hijos o matarles
Podrás hacer todo eso y colgar vídeos en internet
hacerte de oro a mi costa
Podrás quitar sensibilidad a mi clítoris practicando una ablación
haciendo que muera de dolor cada vez que me penetras
Podrás ponerme burkas, saris y taparme la boca y callarme para siempre.
Podrás apartarme en una playa, vestida y sin poder disfrutar del aire en la cara y de las olas
Podrás hacerlo, y es posible que lo consigas en contra de mi propia voluntad
Pero
mis pensamientos son mios
mis sentimientos son mios
mi vida es mía y no te pertenezco
Yo soy mi propia proxeneta
Yo decido cómo, cuándo y dónde
Yo decido cuánto y con quién.
Mi vagina es mía, yo mando.
Mi boca es mía, mis manos son mías, mi pelo es mio.
Yo digo sí, cuando quiero decir sí
digo no, cuando quiero decir no
digo basta, cuando no quiero más.
Podrás tener los puños mas fuertes que los míos
y unos brazos con más fuerza que los míos
Porque jamás un pene ha tenido más fuerza que yo.
Yo mando, yo decido, yo soy mi propia proxeneta.
Antonia Mauro del Blanco
podrás hacerlo una y otra vez
podrás violar mi boca
mis manos
todo mi cuerpo
Podrás hacerlo solo
en grupo
como reyes del mambo
como animales apestados
como salvajes
Podrás prostituirme
esclavizar mi cuerpo hasta caer exhausta
amenazarme con quitarme a mis hijos o matarles
Podrás hacer todo eso y colgar vídeos en internet
hacerte de oro a mi costa
Podrás quitar sensibilidad a mi clítoris practicando una ablación
haciendo que muera de dolor cada vez que me penetras
Podrás ponerme burkas, saris y taparme la boca y callarme para siempre.
Podrás apartarme en una playa, vestida y sin poder disfrutar del aire en la cara y de las olas
Podrás hacerlo, y es posible que lo consigas en contra de mi propia voluntad
Pero
mis pensamientos son mios
mis sentimientos son mios
mi vida es mía y no te pertenezco
Yo soy mi propia proxeneta
Yo decido cómo, cuándo y dónde
Yo decido cuánto y con quién.
Mi vagina es mía, yo mando.
Mi boca es mía, mis manos son mías, mi pelo es mio.
Yo digo sí, cuando quiero decir sí
digo no, cuando quiero decir no
digo basta, cuando no quiero más.
Podrás tener los puños mas fuertes que los míos
y unos brazos con más fuerza que los míos
Porque jamás un pene ha tenido más fuerza que yo.
Yo mando, yo decido, yo soy mi propia proxeneta.
Antonia Mauro del Blanco
Última edición: